Diario Occidente

¿Qué expresa tu mirada?

Natalia Álvarez Aguado

Antes de iniciar esta columna quiero que se conecten con su mirada, si no la recuerdan mirarse al espejo por tan solo un minuto y vean todo lo que son sus ojos, ¿Qué reflejan?, están reflejando alegría, tienes gesto de dolor o de rabia, realmente sientes algo cuando vez tus ojos, o simplemente sientes que están cansados.

De acuerdo a lo que veas en ellos preguntales frente al espejo, ¿Qué los tiene tristes?, ¿Cuál es el cansancio? ¿Tengo rabia? ¿Tengo dolor? Realmente es muy importante estar en el día a día haciendo consciencia de cómo está nuestro cuerpo, realmente reflejamos lo que sentimos o lo que expresamos.

La mirada la componen múltiples detalles, en la columna pasada hablamos del órgano de la visión, pero no tocamos sus anexos, los cuales son las pestañas, las cejas, la forma de nuestros ojos, los músculos que participan en su movimiento, como también los que nos ayudan a expresarnos. Por ejemplo, si estamos enojados hay un músculo de se llama corrugador de las cejas para que sea menos técnico porque también recibe otros nombres, el cual genera una línea de expresión, la cual mis pacientes se quejan mucho cuando llegan a mi consulta por ella, diciendome “mi esposo me dice que permanezco enojada” mis clientes me dicen ¿Te pasa algo, estás enojado? Bueno eso quiero que hagamos conciencia cuán importante es una mirada y que queremos expresar al mundo.

Realmente queremos expresar queja o queremos salir de ahí y expresar gratitud y amor.

Les quiero contar que veo muchas pacientes las cuales su mirada se ve afectada por procesos de salud, tal es el caso de mis pacientes en tratamientos con cáncer las cuales su mirada cambia, perdiendo sus cejas y perdiendo pestañas.
¿Alguna vez le damos importancia a estos pequeños detalles? Uno de mis pacientes siendo un hombre, que por nuestra sociedad machista diríamos eso solo lo sienten las mujeres, que son vanidosas; él no podía salir a la calle sin usar gafas, presentaba ojo seco, no podía ver, ni manejar, ni enfocar; pues se dio cuenta solo a través de su amigo el cáncer, que su mirada dependía de sus pestañas, que ni loco podía ver el sol.

Les contaré entonces el caso de un colega que conocí hace algún tiempo cuando estudié mi año de internado en el Hospital Militar Central al cual le debo gratitud por su formación y acogida al yo ser una médica formada en la Universidad Libre de Cali , pero por competencias tuve la gran fortuna de estar en ese maravilloso lugar, este colega le dio un lupus, pero esta patología, gracias a Dios, por fortuna no le afectó órganos principales, pero si su cabello y vello facial, su aspecto era de un paciente. Un día en turno le pregunté cuán duro era su proceso y nos confesó a varios en el turno que él nunca, ni como médico, ni como ser humano, reconocía que fuera tan importante, tener pestañas, cejas y cabello, o también conocido como pelo. Que para él salir a pasear era trágico pues su cuero cabelludo hervía, sus ojos no podían resistir la presencia de la luz, su piel era hipersensible se irritaba con el roce de la cobija o de una sábana que no tuviera un porcentaje de hilos especiales.

Mi pregunta en ese momento y les estoy hablando de más de 12 años ¿Será que a veces escogemos la enfermedad para darnos cuenta?

Es importante saber que mis cabellos son la imagen del poder que tengo para dirigir mi propia vida. ¿Qué es lo que quiero realmente en la vida? ¿Tengo yo la sensación que los demás dirigen mi vida? adicional a esto que en el contexto bíblico expresan la fuerza, la conexión con Dios, recordemos la historia de Sansón.

La caída del cabello nos habla de personas que pueden culpar a lo divino de su sufrimiento, sienten que “Dios” ya no las tiende su mano -“¿Cómo has permitido que nos sucediera esto?”- o en su otra polaridad, se culpan a sí mismas por haber descuidado su parte espiritual -“¡esto no me lo perdono!”-.

Con frecuencia son personas extremadamente serviciales que viven pendientes de lo que necesitan los demás (se ocupan de todo y de todos) hasta un punto que roza la obsesión. Pero no se han alejado de la conexión entre la tierra y su espiritualidad. Para los que lo pierden por tratamientos o demás deben visualizar que a pesar que no estén físicamente, tienen unos cabellos que los unen con lo divino y bajan de ahí energia y fuerza para continuar.

Si estas lecturas resuenan contigo te espero en mis redes sociales en Instagram: @dra_nataliaalvarez o en la página Facebook: @centromedicomana donde laboro o @Dra.NataliaAlvarez; los esperamos con una mirada integral de la enfermedad o para solicitud de citas via whatsapp (+57) 310 821 1543 en el Centro Médico Integrativo Mana.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar