El órgano de la visión está compuesto por los párpados, los globos oculares, el aparato lagrimal y los músculos oculares externos. El globo ocular mide unos 25 mm de diámetro y se mantiene en su posición gracias a los músculos extraoculares. La visión binocular, con la participación de ambos ojos, permite apreciar las imágenes en tres dimensiones.
Los ojos, junto con áreas cerebrales son las que nos llevan la información de lo que sucede a nuestro alrededor.
El ojo humano es un órgano fotorreceptor (recibe luz), cuya función, consiste en recibir los rayos luminosos procedentes de los objetos presentes en el mundo exterior y transformarlos en impulsos eléctricos que son conducidos al centro nervioso de la visión en la parte posterior del cerebro. Este órgano interesantísimo, desde el punto de la medicina tradicional china se encuentra ubicado en el reino de la madera; el reino de la madera lo comandan el hígado y la vesícula biliar. Los problemas oculares generalmente son reflejo de nuestro hígado enfermo; se puede evaluar en enfermedades como la hepatitis que genera un tinte amarilloso en los ojos, síntoma llamado ictericia. La forma de mirar para la medicina china, es del reino del corazón, si estamos tristes o alegres, se ve reflejado en nuestra mirada, si miramos con rabia, o con amor, como bien han escuchado los ojos son las ventanas de nuestra alma.
Los problemas de nuestros ojos desde la emoción, entre estas la ceguera, son un modo de cerrarme a lo que veo ¿Qué no quiero ver? Elijo ignorar lo que sucede alrededor mío, renuncio a las impresiones visuales que me vuelven a poner en tela de juicio. En vez de aceptar una realidad que podría ser dolorosa, repugnante o confusa, prefiero cerrar los ojos. La ceguera puede ser generada por una enfermedad de base como la presión elevada, o la diabetes, o un evento cerebral que haya afectado esta área, en otra mirada puede ser también por la acumulación de cosas que rehúso aceptar, aportándome confusión y un sentimiento de ya no sé a dónde ir. Frecuentemente es generada por un gran impacto, por un traumatismo o por un gran miedo interior, mi vista se retira y la energía de los órganos visuales también. En particular puede tratarse del temor de perder a alguien o algo que quiero. Sin embargo, la oscuridad exterior parece generalmente aportar una apertura interior que nos invita a mirarnos internamente, a reevaluar momentos de nuestra existencia, y a cambiar áreas de dolor por amor.
Una deformación del ojo (astigmatismo, miopía, presbicia) puede indicar que busco de modo desmesurado para encontrar respuestas en el exterior , pero nunca en nuestro interior. Cuanto más busco fuera de mí, más me aparto de mi núcleo interior. Una visión borrosa como es el caso de patologías como (cataratas, glaucoma) indica que mi versión de la realidad es contraria a la que veo. Esto me indica que pongo difícilmente mi atención sobre lo esencial, que rechazo lo que veo; espero que esta mirada sea útil, para mi gran amiga y colega Lina campuzano oftalmóloga especialista en glaucoma @dra_linacampuzano, le pueda ayudar a hacer reflexionar a sus pacientes.
Hoy como consejo de mi columna es invitarlos a tomar consciencia de la belleza que nos rodea y darnos el tiempo para contemplar momentos con nuestros maravillosos ojos, para generar una mirada sanadora.
Si esta lectura resuena contigo, te espero en mis redes sociales en Instagram: @dra_nataliaalvarez o en la página Facebook: @centromedicomana; los esperamos con una mirada integral de la enfermedad o para solicitud de citas via whatsapp (+57) 310 821 1543 en el Centro Médico Integrativo Mana.
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