Confieso que ni cinco minutos aguanté viendo los “Paseo”, ni el “Coco”, pésimas comedias de Dago García. Probé, como en mi infancia con la sopa, pero definitivamente no las soporté.
Pero, recuerdo, un poco avergonzado, que Dago me provocó sentimientos de culpa, cuando le escuché una declaración en rueda de prensa: “Hago cine flojo que sí llena las salas, para financiar las buenas películas que atraen a poco público”.
Por eso, hoy quiero reivindicarme, dedicando esta columna a una buena causa: referirme a su otra buena cara productiva.
Como productor de la película “El olvido que seremos”, dirigida por Fernando Trueba, Dago García había demostrado que su declaración no eran tan solo palabras.
Ahora, con “La primera vez”, esta vez sí la sacó del estadio. ¡Qué gran guionista! En mi concepto el producir una buena película, sobre todo dependerá del guion, es lo que traza la ruta hacia el éxito. Es el alma y sustancia del filme.
Pues mis colegas educadores, padres de familia y estudiantes, “La primera vez”, es la radiografía perfecta del colegio, la familia y el Estado.
Algo genial de Dago García, supo escribir un guion con matices de documental, histórico, drama, comedia y cine romántico.
Mejor dicho, nadie se aburre viendo “La primera vez”, porque su pluma tuvo la genialidad de complacer a todos los públicos, a quienes: ríen con la comedia, seleccionan el cine arte, apetecen el cine testimonial y lloran con la historia.
Por vez primera se volvió mago al reunir toda la familia, a ver su escritura en Netflix, porque al terminar, padres e hijos, todos, se sintieron como si hubieran asistido a una terapia, que se olvidaron de comer por degustar toda la serie de un tiro.
Por primera vez, los docentes podrán aprovechar sus vacaciones disfrutando una buena serie y sentirse como titulados en una Maestría de Pedagogía.
Es un guion magistral que logra contar con fidelidad los años conflictivos de la generación de los setenta y los cambios que se buscaban para la educación colombiana, luchando contra las instituciones represivas.
Si los docentes buscaban un buen cine sobre temas pedagógicos, ya no tendrán que hacerlo en las carteleras españolas y argentinas, que son excelentes, porque Dago García con su guion inaugura con la serie pesos pesados de la filmografía colombiana.
Si un estudiante tiene la difícil tarea de investigar la evolución de la familia, su mejor opción será ver “La primera vez”.
No es exagerado que a los estudiantes que no entendieron en clase de español el tema del Boom de la Literatura Latinoamericana, o en filosofía a Nietzsche y Schopenhauer, les recomiende la serie “La primera vez”.
POSDATA: Como narra Umberto Valverde en su cuento “De película”, me devolví a los setenta, cuando aún era adolescente, que me sentí protagonista de “La primera vez”, que si hubiera estado en una sala de cine en primera fila, tal vez hubieran escuchado mi grito tras correr y chocar mortalmente contra la pantalla.
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