La destorcida

Me disculparán, pero, no me siento tan feliz por la apabullante derrota de Brasil por cuenta de los alemanes.

Los jugadores brasileros han sido la inspiración de muchos de nuestros jóvenes futbolistas, y su Selección, la dignidad latinoamericana cuando enfrentábamos a las potencias europeas; al punto que en Colombia, como nunca clasificábamos, le hacíamos fuerza y disfrutábamos como nuestros, sus logros.

Los colombianos éramos una especie de colombo-brasileros en materia futbolística, y ahora, por razón del partido que marcó nuestra salida del Mundial, saludamos su tragedia y nos reclamamos colombo-alemanes, como leí con incredulidad en las redes sociales.

De acuerdo, fue dolorosa nuestra despedida del Mundial jugando bien, ayudados por el mal arbitraje y enfrentando a un Brasil rudo y desdibujado. En el segundo tiempo fuimos superiores y perdimos con las botas puestas, ¿pero esta circunstancia es responsabilidad de los deportistas brasileros o de su pueblo, o de los poderes políticos y antideportivos que quisieron imponer a toda costa una selección con evidentes deficiencias?

Los muchachos de la Selección Brasil salieron con la obligación de ganar o ganar, porque su país así lo requería, porque bulle socialmente, porque de por medio hay una reelección, esta carga emocional ayudó a los resultados conocidos.

Me aterra nuestra actitud vindicatoria, yo sigo pensando que los futbolistas y los brasileros en general son gente noble y que alentó nuestra Selección en sus estadios.

Solo espero que el fútbol colombiano siga creciendo, fortaleciéndose y que el próximo mundial sea el nuestro.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar