#EnDefensaDe La Verdad

Iván Cancino

Siempre he sido defensor de la libertad de expresión, de la necesidad de que la prensa investigue y denuncie, de la ironía, de la sátira, de la necesidad de que las figuras públicas tengan que soportar más cargas que un ciudadano común y más si esa figura es un servidor público, ya que debe tener claro que su vida puede ser esculcada en todo aquello que interese a la función o rol que desempeña dentro de la sociedad.

Sin embargo, también he manifestado, como lo reitero hoy, que en desarrollo de las investigaciones y denuncias deben existir límites, deber de verificación, de consulta de la fuente, y solo así tendrán validez, no como ahora que muchas de esas “denuncias e investigaciones” las quieren volver reales a punta de likes y trinos.

Se atribuyen delitos a conversaciones donde nada ilícito se habla, se vulnera la presunción de inocencia por el parecer de un opinador o periodista y los dichos de estos se propagan como hojas al viento en desorden, sin rumbo, sin destinatario, solo para ensuciar o lastimar la reputación de alguna persona sin el rigor que se exige a quienes tenemos el poder de una columna pequeña o grande.

Lo más grave es que cuando estos informadores, estos “investigadores” son denunciados por quienes se consideran difamados ahí sí hablan de persecución, de amenazas, de acoso judicial.

¿Acaso ellos mismos no son acosadores con documentos presurosos y faltos de objetividad? ¿Acaso la presentación de denuncias a diestra y siniestra de hechos que no tienen mayor sustento diferente a las percepciones de quienes los presentan no es acoso judicial? El mundo de hoy, implica mayor compromiso en el uso de la información, la misma está al alcance de casi todos y una injuria o calumnia o simplemente infamia escrita se esparcirá muy rápido haciendo mucho daño, quien la haga debe saber que será denunciado y perseguido por las vías legales que estén a la mano del ofendido, sin que esto pueda ser considerado jamás como acoso o persecución.

El que miente no debe esperar aplausos, debe esperar consecuencias jurídicas. Vamos a proteger a quienes denuncian con propiedad y pruebas, vamos a defender a quienes defienden el derecho a informar, a opinar y a proteger causas, pero como sociedad rechacemos a quien falte a la verdad y luego quiera posar de víctima.

Por ahí dice una frase muy cierta: cuando se miente no solo se esconde la verdad , también la cobardía.

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