Doble Rasero

Natalia Bedoya

El representante David Racero, de la lista de los Decentes, famoso por criticar en este gobierno contratos sin irregularidades legales, pero que para él no tienen legitimidad por ser los beneficiarios personas afines ideológicamente al presidente Duque, al parecer carece de memoria cuando se trata de transparencia propia.

Con descaro, Racero denomina hoy mermelada a lo que él recibió en la Alcaldía de Gustavo Petro durante años. Para la memoria del Representante, los usufructos del erario empezaron cuando Petro asumió la Alcaldía de Bogotá. En febrero de 2012 firmó un contrato por $9.041.700 para el fortalecimiento de redes sociales de la Bogotá Humana. Le pagaban a Racero por fortalecer las redes sociales, sin tener en su hoja de vida experiencia alguna sobre el tema.

En mayo de 2012 obtuvo un nuevo contrato con Integración Social, esta vez por $33.378.400. En febrero de 2013 fue nombrado coordinador del proyecto Fortalecimiento a la Gestión Local para el Desarrollo Humano en Bogotá en la Secretaría de Integración Social, por un valor de $52.785.700 pesos.

Ad portas de la recta final de la Alcaldía de Petro, Racero fue nombrado subdirector para la Juventud de la Secretaría de Integración Social.

Contratos suscritos mientras su padre era director del Ipes de la misma Alcaldía, la de Gustavo Petro. Pero no hay que ser mal pensados, seguramente no hubo tráfico de influencia y nada tienen que ver los contratos que obtuvo con su afinidad ideológica. Lo que hoy Racero critica con vehemencia, es lo que conforma su experiencia laboral: contratos públicos con gobiernos afines a su ideología política. Y ni que hablar de los contratos de su padre y los de su hermano con Idartes y los de él con Santos. Aquí el doble rasero que caracteriza a Racero. Qué cara dura tiene.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar