¿Biden, una esperanza?

Umberto Valverde

Todos estos cuatro años escribí en Facebook contra Trump, un extraño personaje mediático que llegó a ser presidente de la nación más poderosa del mundo. Desde el twitter condenaba a todo el mundo: países, personas, ideas.

Ciertamente si no se atraviesa la pandemia, Trump hubiera ganado. Por su sectarismo, se equivocó y encaminó a Estados Unidos hacia la muerte. Se peleó con todo el mundo. La idea central es justamente la que le otorgó 75 millones de votos: Primero está Estados Unidos.

Eso que llaman la supremacía blanca, esas clases pobres y medias, donde el racismo existe, donde desprecian a los latinos, los que compran armas cada semana, los que viven sin ver nunca el New York Times, ni la televisión nacional. Les gusta los canales locales, los periódicos de pueblos. Consideran como en las películas que hemos visto, que Estados Unidos debe ganar siempre, a como dé lugar.

La victoria del partido demócrata fue muy difícil, Biden es un gran hombre, pero si no es por Obama pierde. Obama se la jugó toda, rompió la tradición americana que los presidentes no participaban en las siguientes campañas.

También la comunidad de Hollywood y de la música apoyaron a Biden, pero aunque son muy famosos no tienen credibilidad para ganar votos.

La derecha americana, aliada con sectores como la derecha de Bolsonaro y Uribe, jugaron sus partes. Sobre todo en la votación de La Florida. Perjudicaron a los demócratas y perdieron. Por eso Duque tiene problemas con el entorno Biden.

Biden ha llegado a una campaña de sanidad, su meta es vacunar a cien millones de americanos en 100 días (se parecen a Colombia), detuvo todo lo referente al muro de México, sacará una partida extra para los ciudadanos americanos, volvió a entrar a la OMS, también lo hará con el pacto de París, sobre el cambio climático, tendrá otra clase de relaciones con Europa, quienes siempre han sido sus socios, y establecerá nuevas normas con China y Rusia. Es un país capitalista, pero Biden intenta humanizar las relaciones.

Con la bandera de su vicepresidente, Kamala, exuberante, inteligente, ojalá se consolide como heredera de este partido para dentro de 4 años.

Sin embargo, esa tendencia derechista, racista, asesina, no ha sido derrotada. El partido de Biden tiene que llevar a juicio a Trump, ya lo anunció, volveremos. Es un enfermo del poder, es un bandido internacional. Estados Unidos está dividida, esto apenas comienza.

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