Cali, mayo 29 de 2026. Actualizado: viernes, mayo 29, 2026 20:50
Colombia cuenta con una importante herramienta tecnológica para identificar los ecosistemas que son objeto de deforestación y así poder prevenirlos y evitar otros delitos ambientales.
Esta herramienta es de gran importancia en el marco de la lucha contra el calentamiento global que viene haciendo nuestro país para cumplir los acuerdos de París.
Se trata del Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales Ideam que genera información que es insumo para las acciones del Consejo Nacional de Lucha Contra la Deforestación y otros delitos ambientales.

Identificar los Núcleos Activos de Deforestación, principalmente los propiciados por actividades ilegales, es uno de los propósitos del Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono del Ideam, herramienta base para la coordinación de acciones que permiten recuperar y proteger ecosistemas colombianos.
“En el Consejo Nacional de Lucha Contra la Deforestación Conaldef nos encargamos de formular estrategias para la protección de nuestros bosques. La campaña Artemisa es una de ellas, la cual, en un trabajo articulado entre la Fiscalía, las Fuerzas Militares y todo el sector ambiente ha logrado el control de 14.238 hectáreas de bosque que habían sido deforestadas.
Para esto ha sido vital la información satelital generada por el Sistema de Monitoreo de Bosques”, aseguró el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo Correa.
Con imágenes de los satélites Sentinel, Landsat y Planet Scope, varios de los más importantes para la detección, este sistema no solo identifica la ubicación geográfica de las zonas que están siendo objeto de deforestación, sino que suministra un análisis multitemporal del proceso de pérdida a través de reportes semanales y trimestrales de detecciones tempranas en tiempo cuasi real.
Algunas de las zonas con alta deforestación que lograron ser controladas gracias a las acciones del Conaldef y en el marco de la campaña Artemisa son el Parque Nacional Natural Tinigua y el Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena en el Meta, la Zona de Reserva Forestal Amazonía y el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete entre los departamentos de Caquetá y Guaviare.
Así mismo, en el primer trimestre de 2021 se avanzó en el control de la deforestación en tres núcleos activos priorizados por el Gobierno Nacional: Yarí Sur y El Camuya, en el departamento del Caquetá, y Calamar-Miraflores, en el departamento de Guaviare.
Con el propósito de alcanzar la meta de cero deforestación al 2030, desde la cartera ambiental se seguirán aunando esfuerzos para el fortalecimiento del monitoreo y la respuesta efectiva en pro de la protección de los bosques colombianos.
El sistema de monitoreo también puede servir de herramienta para la planificación de programas que impulsen la reforestación en las diferentes regiones del país.
Precisamente, el Ministerio de Ambiente, conjuntamente con el Ejército, las comunidades y la empresa privada realizó la siembra de más de 60 mil árboles en nueve regiones del país entre ellas el Valle del Cauca.
El objetivo es preservar los recursos hídricos del país y con ello la protección de los árboles que cumplen un rol fundamental en el ciclo hidrológico.
La siembra se desarrolló en Bogotá y en los departamentos de Cundinamarca, Valle del Cauca, Antioquia, Boyacá, Bolívar, Atlántico, Santander y Norte de Santander.

El Gobierno Nacional se ha propuesto sembrar 180 millones de árboles para 2022 y ya se han plantado cerca de 62 millones de árboles, dentro de las políticas de lucha contra la deforestación y para la mitigación del cambio climático.
La siembra de árboles ofrece grandes beneficios para el medio ambiente, ya que los árboles cumplen un rol fundamental en el ciclo hidrológico, contribuyendo a la regulación del agua al almacenarla en épocas de lluvia y a su disponibilidad en épocas de sequía.
Adicionalmente, aporta a su purificación a través de las raíces y hojas, a disminuir la erosión del suelo y genera múltiples beneficios ambientales adicionales.
Por otra parte, Colombia desarrolla un proyecto de cooperación internacional que, con un presupuesto de 20 millones de dólares, aspiró en un principio a apoyar la declaratoria de 550 mil hectáreas como áreas protegidas, y ha tenido tanto éxito que, en 2021, el penúltimo año de su ejecución, ya ha logrado superar esa meta con creces al contribuir en la declaración de protección de seis millones quinientas mil hectáreas.
Se trata del proyecto GEF-Sinap, que viene fortaleciendo las herramientas de planificación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas Sinap que corresponde al conjunto de áreas protegidas, actores sociales, estrategias e instrumentos de gestión que las articulan, lo que le permite al país ir cumpliendo sus objetivos de conservación y fortalecer las acciones para mitigar el cambio climático.
Las áreas protegidas se han intervenido de manera directa en la Orinoquia y en los Andes nororientales. De los 20 millones de dólares con que cuenta el proyecto, cuatro millones los aporta el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés), y los otros 16, las autoridades ambientales, la sociedad civil y el WWF.
El proyecto viene mejorando el manejo de estas áreas y promoviendo la sostenibilidad a largo plazo, logrando la toma de mejores decisiones participativas con las comunidades de estos territorios.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: