Cali, abril 8 de 2026. Actualizado: miércoles, abril 8, 2026 22:24
El costo de vida en Colombia continúa bajo presión. Según estimaciones del Grupo Cibest de Bancolombia, la inflación mensual de marzo habría sido de 0,74%, lo que llevaría la inflación anual al 5,52%, su punto más alto desde septiembre de 2024. Este repunte refuerza los temores de que el ciclo de política monetaria restrictiva no ha concluido.
Los analistas explican que los principales impulsores del aumento inflacionario en marzo fueron tres frentes: alimentos, servicios y bienes regulados.
Cada uno de estos componentes mostró comportamientos por encima de sus promedios recientes, con una incidencia significativa sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El rubro de alimentos presentó un incremento mensual del 1,13%, impulsado principalmente por los productos perecederos y los alimentos procesados.
De acuerdo con Bancolombia, este es el tercer mes consecutivo de aumentos, una señal de que el fenómeno no es coyuntural, sino reflejo de presiones más estructurales en la cadena de suministro y de transporte.
“El aumento en precios de frutas, verduras y carnes sigue reflejando los rezagos del fenómeno de El Niño y el impacto de los costos logísticos”, señala el informe.
Los servicios no se quedaron atrás. Con un crecimiento mensual de 0,76%, este componente también aceleró su ritmo frente a meses anteriores.
El alza se explica por los ajustes en tarifas de arriendos, educación y restaurantes, muchos de los cuales están atados al aumento del salario mínimo que entró en vigor en enero.
A nivel anual, la inflación en servicios ya alcanza 6,65%, su punto más alto en más de un año. Esta dinámica preocupa porque tiende a ser más persistente y difícil de revertir en el corto plazo.
Los bienes y servicios regulados —aquellos con precios controlados o determinados por el gobierno— también empujaron el índice hacia arriba, con un alza mensual de 0,56%. En este grupo destacan los incrementos en tarifas de transporte público, servicios públicos domiciliarios y matrículas escolares, muchos de los cuales están sujetos a fórmulas indexadas al salario mínimo.
El efecto dominó generado por el fuerte aumento del salario mínimo (23,7%) sigue manifestándose en estos precios, lo que a su vez complica el trabajo del Banco de la República para contener la inflación.
Cuando se excluyen alimentos y regulados, la llamada inflación básica también muestra una tendencia alcista.
En marzo, la inflación sin alimentos fue de 0,61% mensual, y la inflación sin alimentos ni regulados subió 0,63%, situándose en 5,70% anual, su nivel más alto desde julio de 2024.
Este dato es clave porque refleja que las presiones inflacionarias se están extendiendo al resto de la economía, más allá de los factores estacionales o externos.
Ante este panorama, los analistas de Bancolombia consideran que es probable un nuevo aumento en la tasa de intervención del Banco de la República en su próxima reunión del 30 de abril.
Se anticipa un ajuste de 75 puntos básicos, que elevaría la tasa al 12,00%. Además, no se descarta que en los próximos meses se vea un movimiento adicional hasta 12,75%, si la inflación no cede.
El mensaje para los hogares colombianos es claro: los precios seguirán elevados, al menos durante los próximos meses, y el crédito continuará encareciéndose como parte del esfuerzo para frenar la demanda.
En este contexto, la inflación se consolida como el principal reto económico del país en 2026. Las decisiones del banco central en los próximos meses serán determinantes para anclar las expectativas y evitar que la espiral inflacionaria se descontrole.
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