Cali, septiembre 16 de 2019. Actualizado: lunes, septiembre 16, 2019 16:38

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Segunda parte de la crónica sobre el autogol

¡El “autogol” más doloroso!

Es la “jugada” que -algunas veces- en medio de las aureolas y de la fama que genera el fútbol, el jugador realiza fuera de la cancha, sin la pelota, desacierto que, por lo general, causa estragos y deja heridas profundas en el jugador, infracciones en contra de su salud e integridad como atleta, y profesional del fútbol; falencias que llegan a afectar su entorno familiar y social.

HIPÓLITO MURILLO C.
Consultor en Comunicaciones y Publicidad
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Lealtad a la profesión
El fútbol como deporte, es y seguirá siendo un juego sencillo, el más popular. Sin embargo hoy, como profesión altamente competitiva, no es una actividad fácil, pues implica, una gran exigencia tanto en las prácticas y entrenamientos del día a día, como en los partidos. Es una profesión intensa, de sacrificio, de entrega total, de responsabilidad y disciplina, de retos y desafíos. Es por ello mismo que el jugador, fiel a estos principios, casi siempre se convierte en un profesional exitoso. Obviamente, para sostenerse es ineludible perseverar, ser generoso en el esfuerzo, privarse de muchas cosas que son “piedras en el camino” para un profesional, y que, si no se evitan pueden afectar esas expectativas, sueños y esperanzas. El jugador que cumple será, por estas razones, un ganador, “el dueño del balón”.

Panorama halagador
En esta época, y a diferencia de otros años, se ha generado en beneficio del fútbol colombiano un amplio mercado de exportación, cada día más abierto en muchos países del mundo, incluso en Rusia y países árabes, lugares impensados en otros tiempos. Jugar en el exterior, y especialmente en Europa, donde prima la moneda dura, es la mejor opción para un joven futbolista. Pero, para esto, es imprescindible que se tome muy en serio la profesión, prepararse para cuando llegue la oportunidad, ya que vivir, adaptarse y triunfar en otras latitudes es algo que cuesta. Deben superarse inconvenientes de idioma, de costumbres, de alimentación, de formas de entrenar y de jugar, y otras circunstancias inesperadas. Todo esto son experiencias que muchos jugadores ya han vivido con resultados positivos. Pero todos no lo han logrado, infortunadamente, lo cual significa la necesidad de que el jugador sea más profesional.

Actividad corta
Un hecho real es que el fútbol como profesión, es una disciplina que a nivel competitivo es relativamente corta. La vida activa de un jugador de campo puede estar entre los quince y los veinte años, incluyendo al mismo arquero que, aparentemente, es el jugador más pasivo en el campo de juego. Aunque se conocen casos excepcionales a lo largo de la historia del fútbol, de jugadores que han sobrepasado la línea llegando a jugar hasta los 40 ó 45 años, como el legendario e implacable goleador de River Plate, Ágel Amadeo Labruna, que jugó hasta los 40 años, Farid Mondragón, hasta los 43, el camerunés Roger Milla, 42 años, y el arquero egipcio Essam El Hadary, con 45 años, record en los mundiales.

Las lesiones, gran enemigo
De otra parte, hay muchos riesgos y contratiempos que se atraviesan en el camino de un jugador profesional, situaciones de alto riesgo en lo físico por causa del mismo juego. Como son las lesiones, algunas veces crónicas. Hay miles de casos, de jugadores con brillantes condiciones técnicas que incluso, a muy temprana edad, han tenido que suspender por mucho tiempo o, a veces, abandonar el fútbol por una contingencia física: lesiones musculares, rotura de meniscos, fracturas, esguinces de tobillo y rodilla, tendinitis y muchas otras.

La Humildad, importante premisa
Las anteriores son algunas razones por la cual un profesional del fútbol está en la obligación de ser leal a su profesión, de observar los riesgos, evitando en lo posible caer en situaciones, o mejor, en tentaciones que puedan mengüar su capacidad atlética o verse disminuidos en su rendimiento. Calzarse los guayos, lucir la camiseta con naturalidad. No agrandarse, porque el fútbol reprocha la arrogancia, y exige, además, un buena dosis de humildad, una de las grandes premisas de esta profesión.

Cuando el fútbol llora…
Bien, cuando el jugador no es consciente de su rol como profesional, y se deja llevar por las lisonjas, por aquellas fulgurantes y engañosas luces, comienzan a surgir, poco a poco, los contratiempos. Hay casos, por fortuna pocos, de jugadores que en plena actividad profesional, han optado por desviarse de los preceptos de esta profesión que proporciona satisfacciones y logros exitosos, pero que también es implacable y severa con quien no guarda esos principios. Ingenuamente algunos, se han dejado tentar y caer en la trampa de lo superficial y pasajero, desviándose por caminos que no compaginan con su condición de atletas, de deportistas, optando por hábitos que lesionan su integridad, como el licor, drogas, parrandas, la noche, y otros desenfrenos enemigos eternos del deportista. Y es aquí cuando el fútbol llora.

Desaciertos que destruyen sueños
Es lo que podríamos llamar “El autogol más doloroso”, el dejarse sumergir en la vanidad y en la vanagloria, verse atrapado en desaciertos extradeportivos que disminuyen sus capacidades y a veces destruyen sus sueños, sus anhelos y esperanzas. Este tipo de situaciones vale la pena describirlas, pues infortunadamente no pierden vigencia, siempre suceden, están ahí, son hechos comunes en el fútbol y en otras actividades. Aquí exponemos algunos casos, escogidos cuidadosamente porque en el fondo llevan un claro mensaje dirigido a generar conciencia especialmente en los deportistas jóvenes, en aquellos que apenas comienzan…

“Bombardero” de experiencias
Es el caso de nuestro goleador Iván René Valenciano, un caso sui-generis dentro del fútbol colombiano, porque desde la cúspide donde se encontraba como jugador exitoso, con su bien ganada fama de deportista de élite, llegó a una situación a donde no debe llegar, ni deseamos que llegue, un jugador de fútbol. El jugador valientemente lo reconoce, llegó al cielo, pero después bajó al infierno, experimentando situaciones penosas y dolorosas. Pero también, y es la faceta más sorprendente de su vida, tuvo el coraje, la voluntad y la lucidez de volver a subir, recuperando poco a poco su buen nombre, su imagen, no solo para su bien y el de su familia y sus amigos, sino para el fútbol colombiano. Una experiencia, una reflexión que hoy transmite como lección de vida a muchos jóvenes que se inician en el fútbol. He aquí, un breve resumen de su historia…

Implacable goleador
Todos lo recordamos, un jugador excepcional, con vocación de atacante, cazador nato de balones dentro y fuera del área, ambidiestro, con potencia en sus piernas, de fuerte pegada, con vocación de gol, experto en diagonales, intuitivo, rápido, a pesar del sobrepeso que sabía manejar. Fue un auténtico “killer” del fútbol colombiano, con goles de diversas marcas, llegando a convertirse en el segundo goleador del fútbol colombiano con 217 goles. Con muchas tardes gloriosas, de grandes triunfos y reconocimientos, ganó fama, privilegios y dinero a montones. Durante sus 21 años como profesional (1988 – 2009) militó en varios equipos: Atlético Junior, donde anotó cerca de 160 goles, Atalanta de Italia, Veracruz de México, Deportivo Cali, entre otros; se retiró jugando en Alianza Petrolera.

Cuando el “Cachetón” se bombardeó asimismo
Según sus propias palabras a diferentes medios, Valenciano durante largo tiempo –y lo confiesa con admirable sinceridad y coraje- se dejó atrapar por el alcoholismo y muchas cosas más. “…yo bebía trago todos los días, comenzaba a las dos de la tarde y terminaba a las nueve-diez de la noche, me acostaba borracho, perdido. Así, poco a poco, fui perdiendo todo lo que me había ganado en el fútbol, me gasté más de mil millones de pesos en muchas noches de parranda y desenfreno. En esas locuras hasta llegué a adquirir cosas superfluas, innecesarias, como el hecho de comprarme un reloj de noventa millones de pesos… por Dios, imagínense… para saber la hora, semejante gasto… ¡qué locura!”.

“Pero Dios me escuchó, me rescató…”
Valenciano con enorme valentía y gran honestidad concluye: “…Fue una época dura para mí, cuando después de pasar de ganar 100 millones de pesos al mes, llegó un día en que no tenía para comprarle un pan a mi mamá… ¡qué momento tan triste! Allí, en ese instante, y por la gracia y misericordia de Dios, desperté de mi letargo, de esa pesadilla horrible, haciéndome el firme propósito de cambiar el rumbo de mi vida… ¡y lo cambié! Toda esa noche larga y oscura, el hecho de gastar todo ese patrimonio que con gran esfuerzo y sacrificio había ganado en el fútbol, me hizo reflexionar. Todo quedó atrás, Hoy mi vida es otra, con nuevos sueños y esperanzas, con muchas cosas valiosas por hacer…”

El golazo de su vida
Y en verdad, desde el 2014 –lo confiesa él mismo- su vida dio un giro diferente, cosa que nos alegra a los colombianos, pues con su férrea decisión dejó atrás momentos de desenfreno que mucho lo atormentaron. Meditó, reflexionó, haciéndose un definitivo “borrón y cuenta nueva”. Así, paulatinamente, fue trazándose planes y proyectos de superación, dejando por todos lados un mensaje contundente: “el licor no juega con el fútbol”. Hoy, Valenciano, muestra una nueva imagen, hasta su físico muestra un “cambio extremo”, incluso luce delgado, atlético, rozagante. Su papel como comentarista o panelista del programa Fox Sports Radio Colombia es notable; con buen dominio del micrófono y de las cámaras. Sus conceptos y opiniones son claros y bien fundamentados, habla con fluidez, conoce al fútbol, sabe contar su historia, irradia simpatía y, especialmente, hace gala de una memoria prodigiosa, cualidad que matiza con anécdotas y apuntes de su vida como jugador; se conecta fácil con la gente. Es para satisfacción de todos, un hombre nuevo, y, por supuesto, un hombre de fútbol.

Otro testimonio
Hace algunos años la revista bogotana Deporte Gráfico en su edición 34 publicó una entrevista con Norberto Peluffo, aquel buen volante exjugador de Nacional, Millos, América y Quindío, e hijo de una de las estrellas del Dorado, el argentino Norberto Juan Peluffo. Su hijo, tuvo también –al igual que Valenciano- el admirable valor de confesar su situación de manera desgarradora y sincera, que dice mucho del viacrucis que puede atravesar un jugador cuando se desprende de los preceptos que rigen el fútbol como actividad profesional, y se deja llevar por encrucijadas que lesionan su integridad como persona y deportista.

Admirable confesión…
“…Sí, señores, yo fui un alcohólico que acabó con el hogar, con mi carrera futbolística y casi con la vida… creo que mi carrera deportiva fue brillante, pero fui demasiado folclórico, cometí estupideces. Siempre me gustó tomar trago, nunca lo negué, nunca me escondí. Decidí viajar a Bogotá para cambiar de oficio y monté un negocio… ¡una taberna!, y ahí fue la locura, porque estaba en el medio adecuado para seguir en el alcoholismo, me la bebí toda con los amigos. El problema del alcohol, en ese momento, era incontrolable para mí. Quebrado el negocio, mi señora, con toda razón, decidió abandonarme…

“¡Invoqué a Dios con todo mi corazón…!”
“…Me quedé en Bogotá en el 90, y regresé a Bucaramanga, a mi ciudad natal, allí mis padres me recibieron, no tenía otro escondite, hasta que un amigo me tendió la mano. Dios es generoso, maravilloso. Asistí a Alcohólicos Anónimos, y allí tomé la decisión de que mi vida tenía que cambiar, pero sin alcohol. En conclusión, fueron días y meses extremadamente difíciles, pero gracias al Todopoderoso tomé conciencia, al natural, invocando siempre a Dios con todo mi corazón y con toda mi fe, y Él me escuchó, y a Él le he pedido que no me deje volver a ese infierno de la botella, hoy soy otra persona, que volvió a nacer…

Ejemplo de humildad y sensatez
Sí, el reconocido exjugador, por fortuna, y desde hace muchos años cambió su vida, habló públicamente sus errores, reflexionó y comenzó de nuevo. Estudió, se hizo técnico y a la vez comentarista de fútbol. Hoy vive en Bogotá vinculado al club Millonarios, donde se desempeña como Director Deportivo, con la misión de buscar y seleccionar nuevos talentos, una función importante en divisiones menores. Estamos seguros que su valioso aporte al confesar con tanta crudeza, entereza y valor su situación, con ello –y al igual que el “Bombardero”- también ha contribuido para que muchos jóvenes abran los ojos y tomen conciencia de los grandes peligros que se solapan detrás der las lisonjas del fútbol. ¡qué maravilloso ejemplo de humildad!.

Y por último, otro caso que impactó al mundo del fútbol…

El drama del “Quinto Beatle”
George Best, aquel maravilloso jugador del Manchester United en la década del 60, un media punta ofensivo, con buena cuota de gol, se constituyó en uno de los casos más conmovedores en la historia del fútbol. En sus años fue considerado como “el jugador prodigio, lleno de fantasía”. Desde muy niño –dice la historia- mostró su gran pasión por el fútbol, distinguiéndose además como excelente estudiante, recibiendo por esto reiterados méritos académicos. Se convirtió con el pasar del tiempo en una de las rutilantes estrellas del fútbol inglés. Su pinta de galán de cine, su apariencia llamativa y larga cabellera –inusual para su tiempo- con apariencia de “rebelde sin causa”, su buen vestir, aunque a veces lucía ropa que llamaba la atención por lo estrafalaria, todo ello lo llevó a la cúspide hasta convertirse en gran celebridad, llamado “el quinto Beatle”, por su estampa, su porte juvenil y sus grandes cualidades como jugador, ganador de grandes títulos, galardones y distinciones especiales.

Superestrella del fútbol
Jugador de exquisitas cualidades y condiciones, especialmente admirable su destreza técnica para el toque y control del balón, fue considerado la superestrella del Manchester United. Y por ello asediado por los medios: prensa, radio, televisión, revistas deportivas, todos se rendían a sus pies. La gran vedette del fútbol como espectáculo, todos sus fans querían tocarlo y fotografiarse con él. Modelo en las tiendas más famosas de moda, la locura en las calles de Londres. El centro de atención y de las miradas femeninas, llegando a conquistar a muchas hermosas mujeres, entre ellas reconocidas actrices. Se dice que ganó una gran fortuna como futbolista, y también por su imagen de estrella pop y su extraordinaria “pinta” de gran celebridad.

El ocaso de un grande
Infortunadamente, todo ese relumbrón y esos grandes logros, poco a poco se fueron diluyendo debido a aquellos factores negativos que se esconden tras las lisonjas de la fama, y que tanto asedian, como “fieras hambrientas”, a las estrellas del fútbol en todas partes del mundo. Llegaron los excesos, las noches de parranda, de licor, de gastos extravagantes, y con ello el declive inexorable. Y luego aquellas dolencias y enfermedades que resultan y no faltan cuando se maltrata el cuerpo.

El mensaje de un corazón noble
Aquejado por la enfermedad, murió a los 59 años, el 25 de noviembre de 2005, dejando eso sí la imagen de un ser humano cálido y admirable, de espíritu abierto, afectuoso, y un corazón noble y lleno de amor hacia los demás, lo que demostró con una actitud sorprendente antes de dar su último suspiro, al solicitarle a uno de sus amigos cercanos le tomara una foto postrado en la cama del hospital, con esta frase que al otro día se publicó en un periódico: “No mueran como yo”, un mensaje inolvidable de despedida a las juventudes del fútbol del mundo.

La voz de la Iglesia…
Para finalizar esta nota sobre los “autogoles que más duelen”, es oportuno transcribir aquí lo que alguna vez escribió en el DIARIO OCCIDENTE el apreciado sacerdote Héctor de los Ríos, cuando dijo: “…Felíz el futbolista disciplinado, que se esfuerza y es constante, respetuoso, centrado y humilde, prudente y previsivo, que sabe regularse y que no se deja engañar por laureles y alabanzas…”.

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“Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.”
Pitágoras de Samos, filósofo y matemático griego
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Tabla de posiciones Liga Águila II 2019

Pos Equipo PJ Pts DG
1 Alianza Petrolera 10 21 5
2 Atlético Nacional 10 20 12
3 • América de Cali 10 20 2
4 Cúcuta Deportivo 10 18 2
5 • Deportivo Cali 10 17 6
6 Millonarios 10 17 2
7 Águilas doradas 10 16 2
8 Patriotas Boyacá 10 14 3
9 Deportivo Pasto 10 14 3
10 Junior 10 13 -1
11 Once Caldas 10 13 1
12 Envigado 10 13 0
13 Deportes Tolima 10 12 1
14 Atlético Bucaramanga 10 10 -2
15 Independiente Medellín 10 10 -4
16 Unión Magdalena 10 8 -6
17 Independiente Santa Fe 10 8 -6
18 Jaguares de Córdoba 10 8 -7
19 Atlético Huila 10 8 -8
20 La Equidad 10 5 -5


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