Más que un minuto de silencio

Durante la inauguración del XIII Festival Internacional de Poesía de Cali en el Teatro Municipal, después del himno a Santiago de Cali y cuando la maestra de ceremonia pidió un minuto de silencio por los poetas caleños Jorge Isaacs, Carlos Villafañe, Octavio Gamboa, Ricardo Nieto y Antonio Llanos, controlé mis impulsos de protestar a viva voz por el abandono del lugar asignado en su memoria. A la salida del teatro un lector de mi columna anterior se acercó y me expresó que a mi queja le había faltado contundencia. Es cierto, me faltó señalar responsabilidades y traer a colación que el mismo escultor José Antonio Moreno Montalvo al ver la suerte que corría su obra artística y los paños tibios por que optó la entonces Administración Municipal, el 23 de junio de 1999 presentó un proyecto de restauración, pero finalmente, años después, sólo les echaron un barniz verde.

La responsabilidad de los administradores públicos tiene que ver con la protección de los bienes del Estado, más con los patrimoniales porque representan el alma de la Nación. La Administración Municipal no puede desobligarse de preservarlos, porque esas obras artísticas tuvieron unos costos y entre sus funciones está la de preservar el patrimonio económico, artístico y cultural. Si por su negligencia éstas se deterioran se incurre en peculado, uno de los delitos que más corroe al Estado y condena al pueblo a la miseria. ¿Será por la vergüenza que el festival internacional de poesía se programó en el Teatro Municipal y no en el Jorge Isaacs, que lleva el nombre del más grande poeta caleño? Marco Fidel Chávez, el día de su descubrimiento, el 24 de diciembre de 1994, dijo: “Solo se aceptan los vencedores, los poetas, y no los vencidos, es decir los antipoetas”.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar