Cali, julio 7 de 2026. Actualizado: martes, julio 7, 2026 14:35
En temporada de Mundial, la camiseta de la Selección Colombia se convierte casi en un uniforme nacional.
Muchos hinchas la usan para ver los partidos, salir a celebrar o acompañar cada encuentro de la Tricolor.
Sin embargo, algunos compradores han notado algo curioso: ciertas camisetas adquiridas en lugares no oficiales parecen generar un olor más fuerte en la zona de las axilas, incluso después de poco tiempo de uso.
La explicación está menos relacionada con la persona que la usa y más con la composición y fabricación de algunas prendas.
Las camisetas deportivas originales suelen estar desarrolladas con textiles técnicos diseñados para permitir mayor ventilación, controlar la humedad y facilitar la evaporación del sudor.
En cambio, algunas imitaciones pueden estar elaboradas con poliéster de menor calidad, mezclas sintéticas económicas o telas con poca capacidad de respiración.
El problema aparece cuando el cuerpo empieza a sudar.
El sudor por sí solo prácticamente no tiene olor fuerte; el mal olor aparece cuando las bacterias presentes naturalmente en la piel descomponen componentes del sudor.
Si una tela retiene humedad, calor y residuos, se crea un ambiente ideal para que ese olor permanezca.
Además, algunas fibras sintéticas tienen una característica particular: pueden atrapar compuestos grasos del sudor corporal.
Por eso ocurre algo que muchas personas han experimentado: la camiseta sale aparentemente limpia de la lavadora, pero apenas se calienta con el cuerpo vuelve el olor desagradable.
Otro factor está en los procesos de fabricación. Algunas prendas no oficiales pueden tener tintes, acabados químicos o tratamientos textiles diferentes que modifican la forma como la tela absorbe humedad y olores.
Incluso pueden sentirse muy parecidas visualmente a una camiseta original, pero comportarse distinto después de varias horas de uso.
Algunas recomendaciones ayudan a evitar que el olor quede atrapado:
– No dejar la camiseta sudada guardada dentro de bolsos o canastos durante muchas horas.
– Lavarla lo más pronto posible después de usarla.
– Evitar exceso de suavizante, porque puede dejar una capa sobre las fibras y atrapar más residuos.
– Remojarla ocasionalmente con agua y vinagre blanco antes del lavado.
– Secarla completamente antes de guardarla.
– Evitar planchar directamente estampados o materiales sintéticos que no estén diseñados para altas temperaturas.
También es importante recordar que no todas las camisetas no oficiales presentan este problema y que algunas pueden tener buena calidad.
La diferencia está principalmente en el tipo de fibra, la tecnología textil y los acabados utilizados.
Así que si una camiseta mundialista empieza a “guardar” olor rápidamente, probablemente no sea cuestión de pasión futbolera ni de sudar más celebrando los goles: puede ser la tela jugando un partido en contra.
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