Son muchos los retos que afrontará el país después de la Pandemia y uno de ellos tiene que ver con el desarrollo sostenible y el cuidado del medio ambiente, una apuesta fundamental si queremos sanar el país a partir de la construcción de bienestar.
Si bien no se han dado a conocer las cifras frente a la deforestación en el país durante el 2020, algunos expertos en el tema han señalado que ésta podría rondar el 15%, teniendo en cuenta datos del Ideam que señalaban cómo en regiones como el Amazonas, la devastación de sus bosques alcanzó entre enero y junio del año pasado, alrededor de 65.000 hectáreas.
Para hacerle frente a esta grave panorama en el Senado de la República fue instalada una Comisión Accidental, de la cual hace parte el partido de la U, y que tiene por finalidad poner la lupa a las acciones del Gobierno Nacional dentro de su política ambiental y al tiempo, escuchar las problemáticas y necesidades que existen en las regiones del país, para proponer acciones que contribuyan a mitigar los efectos sociales, económicos y ambientales que se desprenden de la devastación de los ecosistemas.
Desde el Partido de la Unidad consideramos que es necesario buscar soluciones de fondo en el contexto de un país que pasa por una crisis económica derivada de la pandemia del Covid -19. Por eso, sería importante que, ante la necesidad de una reforma tributaria en el país, en ella se incluyan medidas e incentivos para el uso eficiente de los recursos naturales.
Entre estos incentivos estarían la creación de impuestos verdes que permitan financiar y proteger el medio ambiente, tales como: rebaja de impuestos a sectores industriales y comerciales que avancen en la transición energética, así como la creación de un régimen de fomento fiscal para inversión e invenciones en ciencia y tecnología que aporten a la transición energética, recarga de impuestos a sectores económicos contaminantes improductivos y generación de política tributaria de costos ambientales.
Una de las grandes preocupaciones del país es su futuro energético y para ello se hace necesario la construcción de políticas que promuevan y fomenten la inversión e investigación y que fortalezcan al mercado para atraer inversiones.
La política estatal debe encaminarse a promover el crecimiento económico, pero este no se debe lograr afectando el bienestar social. Es por eso que es necesario apostar por un desarrollo sostenible en el que la innovación sea el eje articulador, pero que también contemple la participación de alianzas público privadas, en proyectos que se inserten en el marco de las políticas ambientales a nivel continental y mundial.
Si no trabajamos unidos contra factores como la deforestación y el cambio climático, difícilmente podremos mejorar la calidad de vida de los colombianos.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar







