¿Qué palabras pueden pronunciarse para dar una voz de aliento, cuando su sencillez y valentía nos retorna el ánimo a la vida?
Esa fortaleza que nos ha mostrado Daniela Álvarez, que no la tildaría de ex reina de belleza, sino que sigue siéndolo, más con la calidez y carisma que ha demostrado con la asunción de su patología y el desenlace de la amputación, de su pie izquierdo.
La vimos en redes sociales el sábado 13 de junio en la mañana, anunciando tranquilamente que ingresaba a cirugía para remediar una enfermedad que estuvo tratando de tiempo atrás, y que no fue posible superar aún con el tratamiento asumido por los especialistas. Luego, en la tarde, la observamos después de la cirugía acompañada de su familia y amigos, quienes hacen más alentador el camino.
Su vida es un mensaje de fortaleza, de renacimiento, de sensibilidad con la vida y de una verdadera reina de la belleza. También es una enseñanza de cómo se puede llevar la adversidad cuando hay otros valores en la vida.
Viéndola, no pude dejar de recordar una película titulada “Mi pie izquierdo”, que evoca esa vida tesonera, de izarse a contracorriente; que también nos deja enseñanzas para quienes en ocasiones nos quejamos por el Sol canicular o la lluvia torrencial.
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