Este es un término adoptado en Vene-zuela para aquellos empresarios o ricos que con tal de defender sus intereses y enriquecerse más, decidieron arroparse con las tesis chavistas y luego con las maduristas, sin importarles para nada la pauperización de uno de los países más ricos de nuestro continente.
Dejaron que todo un pueblo fuera engañado con la ideología marxista-estalinista, que lo llevó a la indigencia y a la represión.
Pues en Colombia estamos casi que en la misma situación. Hemos venido observando, leyendo y escuchando a personajes que, a través de columnas y análisis sesgados en radio y prensa, polarizan la convivencia en Colombia.
Son aquellos que brindaron porque Santos desconoció el resultado de un plebiscito sobre el “acuerdo de paz”. Son aquellos que jamás se han interesado por el orden social del país.
Son los que actúan con eufemismos para engañar a los colombianos. Son los que quieren seguir siendo ricos sin importarles la inequidad que nos han dejado gobiernos tras gobiernos con sus pésimas gestiones.
Claro, ello me recuerda que alguna vez dos de estos fueron tildados “como guerrilleros del Chicó”, llegando uno de los ellos a la Presidencia de la República, para resquebrar la moral y la decencia nacional.
Duque, como Presidente, tiene la facultad de declarar inconvenientes algunos puntos del Estatuto de la JEP, que no es perfecto, a sabiendas que en las Cortes y en el Congreso existen personajillos manipulados por aquellos que están untados de coca.
Por cosas como esas, García Márquez se fue a vivir y a morir a México.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar






