Cali, octubre 24 de 2026. Actualizado: sábado, octubre 24, 2026 09:00

TEMAS DESTACADOS:

Una creación nacida en Cali llega a la UNAM de México

“Faldas para Bailar” cruza fronteras

Una falda puede ser vestuario, identidad, memoria y también movimiento.

Esa fue la premisa que hace dos años dio origen en Cali a “Faldas para Bailar”, una creación que nació en el Centro de Danza y Coreografía La Licorera y que ahora cruza las fronteras colombianas para llegar a uno de los escenarios académicos y culturales más importantes de América Latina: la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La obra hace parte de TRAC 2026 —Tradición y Actualidad en los Cuerpos Danzantes—, encuentro organizado por Danza UNAM que se desarrolla entre el 20 y el 30 de agosto y reúne funciones, talleres, laboratorios y conversaciones alrededor de las posibilidades de encuentro entre la tradición y la creación contemporánea.

“Faldas para Bailar” tendrá dos presentaciones en la Sala Miguel Covarrubias: el viernes 28 de agosto, a las 8:00 p. m., y el sábado 29, a las 7:00 p. m.

Pero la obra que verá el público mexicano no será simplemente una reproducción del montaje presentado originalmente en Colombia.

Uno de los elementos más interesantes de esta nueva etapa es precisamente su capacidad de transformarse.

De 15 bailarinas en Cali a 15 en México

En 2024, más de 100 mujeres respondieron a la convocatoria realizada en Cali y 15 fueron seleccionadas para darle vida a la creación.

Dos años después, otras 15 bailarinas, esta vez residentes en Ciudad de México y elegidas mediante una convocatoria de Danza UNAM, reciben la obra y la reconstruyen desde sus propias corporalidades, experiencias y memorias.

Desde el pasado 22 de agosto, la artista, bailarina, docente y coreógrafa afrocolombiana Andrea Bonilla, profesora de la Universidad del Valle, trabaja con las intérpretes mexicanas en el proceso de transmisión del performance.

La propuesta conserva así la esencia con la que fue concebida en Cali, pero permite que los nuevos cuerpos y el territorio al que llega también intervengan en su construcción.

No se trata de copiar movimientos de manera exacta, sino de permitir que la creación dialogue con otras experiencias.

Una falda que también baila

“Faldas para Bailar” nació dentro de Cuerpo Caribe, como el primer laboratorio que reunió danza y moda desde La Licorera.

El punto de partida fue uno de los elementos más reconocibles del vestuario de la cumbia colombiana: la falda.

A partir de ella surgió una exploración sobre la manera en que el diseño contemporáneo podía relacionarse con las danzas tradicionales del país.

En escena, la prenda dejó de funcionar simplemente como vestuario para convertirse prácticamente en otra intérprete: gira, modifica las siluetas, amplía los movimientos, ocupa el espacio y participa activamente de la coreografía.

El diseño estuvo a cargo de Olga Piedrahita y Danielle Lafaurie, mientras la creación original contó con la coreografía de Andrea Bonilla y Mónica Lindo y música de los compositores caleños Joaquín Salcedo y Luis Ardila.

Detrás de la propuesta también existe una reflexión sobre el encuentro entre dos territorios fundamentales de la identidad colombiana: el Pacífico y el Caribe.

La pieza indaga en las memorias y tradiciones que ambas regiones han inscrito históricamente en los cuerpos de las mujeres y en la manera como esas herencias pueden conversar con expresiones contemporáneas.

De Cali a un nuevo territorio

La llegada a México representa un paso importante para una obra surgida de un proceso creativo local que ahora encuentra posibilidades de circulación internacional.

Para su participación en TRAC 2026, Danza UNAM acredita la dirección coreográfica de Andrea Bonilla, el diseño de vestuario de Olga Piedrahita y Danielle Lafaurie y la música original de Joaquín Salcedo, además de reconocer la colaboración con el Centro de Danza La Licorera de Cali.

La presencia en la UNAM también pone en evidencia una de las posibilidades de internacionalización de las industrias culturales de la región: lograr que una creación concebida desde las particularidades del territorio pueda viajar sin desprenderse de sus raíces.

En este caso, incluso, viajar significa transformarse.

Las 15 mujeres que subirán al escenario en Ciudad de México no vivieron el mismo proceso de las intérpretes caleñas, ni tienen las mismas historias o referentes culturales. Precisamente allí está parte de la riqueza del proyecto: descubrir qué ocurre cuando una obra vinculada a las tradiciones colombianas pasa por otros cuerpos.

“Faldas para Bailar” llega así a México llevando consigo una parte de Cali, pero sin permanecer inmóvil. La falda que comenzó a girar hace dos años en La Licorera encuentra ahora un nuevo escenario, nuevas intérpretes y nuevos públicos.

Y quizás allí esté la esencia de esta creación: demostrar que la tradición no necesariamente permanece quieta para conservarse; también puede viajar, transformarse y seguir bailando.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

pdf diario

Destacado

PUBLICIDAD
Publicidad
Publicidad
Diario Occidente

Una publicación diaria del Nuevo Diario Occidente S.A. Fundado el 19 de noviembre de 1961

© 1961 - 2026. NUEVO DIARIO OCCIDENTE S.A.
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita del titular.

Ver mapa del sitio | Desarrollado por: