Cali, noviembre 5 de 2026. Actualizado: miércoles, noviembre 4, 2026 19:41
Por: Camila Martínez y Mariana Suárez
Andrés Morales (34 años) es un venezolano que viajó a Colombia para hacer realidad sus sueños, desempeñar su carrera, posicionarse y encontrar la estabilidad que no pudo tener en su país natal. Al igual que muchos ciudadanos venezolanos, él pasó por muchas adversidades, necesidad y malos momentos al emigrar.
Soy una persona perseverante, me considero un soñador, luchador y una persona que enfrenta todos los retos y adversidades que representa la vida. Soy una persona que trabaja por sus propósitos y es capaz de lograrlos. Me encanta comer, hago ejercicio, soy signo piscis y soy demasiado realista.
Fui modelo en 2015, fui míster Venezuela, pero quedó hasta ahí, me quise enfocar más en mis estudios sobre la medicina.
Yo anteriormente me había graduado como diseñador gráfico, no quise ejercer, porque en realidad no era lo mío y no me apasionaba, me gustó mucho siempre la odontología. Cuando me gradué del colegio tuve la oportunidad de estudiarla, pero por problemas familiares no pude ingresar.
Después, me llegó la oportunidad de estudiar medicina y eso fue lo que hice, sabiendo que siempre me había inclinado por el área de la salud
A Colombia me hicieron llegar muchas razones. Me ayudó mucho la situación de Venezuela, esa fue la razón por la cual salí, además de que tenía nacionalidad colombiana, ya que mi papá es caleño y mi mamá es paisa. Cuando mis hermanos y yo nacimos fuimos documentados acá en Colombia, por eso tuve la facilidad de venir para acá.
(Se ríe) La primera vez que llegué me perdí. No conocía Cali en ese entonces, me monté en un bus y ese bus me llevó al centro, eran como las doce de la noche y yo todavía en el centro, me ayudaron a pasar a un MIO, llegué a las dos de la mañana a mi casa.
En ese entonces yo vivía con mis tíos y estaban asustados, llegué completamente sucio y se notaba más porque el uniforme era blanco, en ese entonces trabajaba en una estética de Unicentro, (se ríe) fue un desespero, mucho estrés, me asusté, pero bueno, es algo que nunca olvidaré y que siempre cuento.
Lo más duro fue hacerme dar a conocer, dar confianza a los pacientes. Por más de que yo tuviera todo en regla en cuestión de papeles, muchas personas, por el tema de ser venezolano sienten algún temor y desconfianza, hacían comentarios como “no quiero que me atiendas tú, sino quiero que me atienda un colombiano”. Luego fui trabajando y demostrando mi buen trabajo, cosa que hizo que las personas confiaran más en mí.
Colombia no era mi país de destino, yo estaba pensando en Brasil, ya que yo quería cursar allá medicina estética, pero por la falta de dinero no me daba la posibilidad de llegar.
Así que opté por Colombia, aprovechando mi doble nacionalidad. Colombia me brindó mucho más de lo que yo esperaba y estoy muy feliz y agradecido con este hermoso país.
En el día atiendo hasta diez personas, realizando trabajos de medicina estética y cirugía. Realizo trabajos de manchas, bichectomía, ácido hialurónico y muchos procesos más sobre medicina estética facial, quirúrgica y no quirúrgica.
Muchos dicen que trabajo muy bien, que soy una persona maravillosa, hablan de que soy muy apuesto por mi físico, que soy lo que vendo. Y que les transmito mucha confianza.
El siguiente escalón es seguir estudiando y tener más experiencia en procesos corporales, ya que es algo que está en demanda. Voy a hacer unas maestrías para especializarme en ellos y para poder enseñar lo que me gusta. A mediados de este año ya recibo mi diploma como médico cirujano corporal por la Universidad de Brasil Sola Face.
Que luchen por sus sueños, que trabajen duro y nunca se rindan. Somos capaces de hacer todo lo que nos propongamos con mucha dedicación y esfuerzo; la vida nos pone obstáculos para algunos más grandes que otros, pero tener muy en cuenta que somos más que eso y podemos llegar muy lejos sin el apoyo de nadie y hacer lo que nos gusta.
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