Cali, enero 21 de 2026. Actualizado: miércoles, enero 21, 2026 23:10

TEMAS DESTACADOS:

Cuando el cuerpo sabe antes que la mente

¿Por qué algunas personas sienten cambios antes de que algo importante ocurra?

Hay personas que lo dicen con naturalidad:yo sentí que algo iba a pasar”. A veces es una incomodidad difícil de explicar, otras una intuición clara, un presentimiento físico, un nudo en el estómago, una inquietud que aparece sin motivo aparente.

Para algunos es casualidad. Para otros, una capacidad especial. Lo cierto es que este fenómeno es más común de lo que parece.

Antes de que ocurra un cambio importante —una despedida, una decisión, una pérdida, un giro inesperado— muchas personas experimentan señales físicas o emocionales previas.

No siempre se trata de algo místico. En muchos casos, el cuerpo procesa información antes de que la mente sea consciente de ella.

El sistema nervioso está diseñado para detectar cambios. Percibe microseñales: tonos de voz, silencios, patrones repetidos, ambientes tensos.

Aunque no sepamos explicarlo racionalmente, el cuerpo registra todo. Por eso, a veces, sentimos ansiedad sin razón clara o una calma extraña antes de una decisión importante.

La intuición no es magia. Es experiencia acumulada. Es memoria emocional. Es la suma de vivencias que el cuerpo recuerda aunque la mente no las tenga presentes. Cuando algo se parece a situaciones pasadas, el cuerpo reacciona primero. La mente llega después.

La percepción

Desde una mirada más espiritual, muchas culturas creen que el cuerpo es un canal de percepción más amplio que la lógica. Hablan de energía, de vibraciones, de señales.

Más allá de la creencia personal, lo interesante es que estas experiencias existen y se repiten en muchas personas distintas.

Hay quienes sienten cambios en el sueño, otros en el apetito, otros en el ánimo. Hay quienes se vuelven más sensibles, más introspectivos o más inquietos. No es casual que, antes de grandes transformaciones, aparezcan estas sensaciones. El cuerpo se prepara.

El problema surge cuando ignoramos estas señales. Cuando las minimizamos, las racionalizamos o las tapamos con distracciones.

No se trata de vivir con miedo a lo que vendrá, sino de escuchar con atención. El cuerpo no siempre advierte peligros; muchas veces anuncia cambios necesarios.

Escuchar estas señales no implica tomar decisiones impulsivas. Implica hacer una pausa y preguntarse qué se está moviendo internamente.

Qué necesita atención. Qué está pidiendo cambio. Muchas veces, esas sensaciones aparecen justo antes de tomar decisiones importantes que la mente todavía resiste.

Vivimos en una cultura que privilegia la razón y desconfía de lo que no se puede explicar. Pero eso no invalida la experiencia corporal. Al contrario: integrar mente y cuerpo permite decisiones más conscientes.

Tal vez no se trata de predecir el futuro, sino de estar atentos al presente. A lo que se mueve antes de que lo entendamos.

Porque el cuerpo, muchas veces, sabe antes. Y aprender a escucharlo puede evitar conflictos, postergar errores o facilitar transformaciones necesarias.

No todo presentimiento es una señal externa. A veces es simplemente uno mismo preparándose para cambiar.


Banner Canal WhatsApp

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

pdf diario

Destacado

PUBLICIDAD
Publicidad
Publicidad
Diario Occidente

Una publicación diaria del Nuevo Diario Occidente S.A. Fundado el 19 de noviembre de 1961

© 1961 - 2026. NUEVO DIARIO OCCIDENTE S.A.
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita del titular.

Ver mapa del sitio | Desarrollado por: