Cali, abril 27 de 2026. Actualizado: viernes, abril 24, 2026 23:08
En Cali, la inflación fue de 0,76 % en marzo, llegó a 2,91 % en el primer trimestre y se ubicó en 5,36 % anual.
Aunque el dato local quedó ligeramente por debajo del promedio nacional, que fue de 0,78 % mensual y 5,56 % anual, eso no evitó que el golpe se sintiera con claridad en compras y pagos de todos los días.
La señal más clara no está en una gran compra extraordinaria, sino en varias salidas de plata que se repiten durante la semana: el mercado, el corrientazo, los servicios, las matrículas y la farmacia. Cuando esos rubros suben al mismo tiempo, la quincena deja de rendir mucho antes de lo previsto.
De acuerdo con un análisis financiero de Russell Bedford Cali, esos son justamente los frentes que hoy más presionan el presupuesto de los hogares caleños.
La lectura no es menor, porque muestra que la inflación en la ciudad sigue muy conectada con el gasto cotidiano y no solo con consumos ocasionales.
“Más que un repunte aislado, marzo confirma que los hogares caleños están lidiando con una inflación muy pegada al gasto cotidiano. Cuando el aumento se concentra en consumos frecuentes y obligatorios, el ajuste no se siente al final del trimestre, sino desde la primera ida al supermercado y en cada pago de la semana”, explicó Julio César Naranjo Díaz, gerente de Auditoría e Impuestos de Russell Bedford Cali.
“Lo más delicado es que varias de estas presiones no compiten entre sí, sino que se acumulan. Una familia puede recortar salidas o compras no esenciales, pero no puede aplazar indefinidamente el arriendo, los servicios, la educación o un medicamento; por eso la sensación de estrechez financiera termina siendo mucho más rápida”, señaló Naranjo.
La conclusión del análisis es clara: en Cali la plata no se está yendo en un solo golpe grande, sino en varias fugas concretas que se repiten semana tras semana.
El mercado sigue pesado, comer por fuera cuesta más, sostener la casa no afloja, estudiar vale más y enfermarse, incluso un poco, puede desordenar la caja del mes. Esa es la inflación que realmente siente la gente en la ciudad.
Con una inflación anual de 5,36 % en marzo, Cali quedó en una franja media alta dentro del tablero nacional. La ciudad se ubicó por debajo de Pereira (6,48 %), Medellín (6,39 %), Manizales (5,90 %), Armenia (5,86 %), Bucaramanga (5,78 %) y Bogotá (5,62 %), donde la presión sobre el costo de vida fue mayor.
Al mismo tiempo, estuvo por encima de Cartagena (5,34 %), Neiva (5,31 %), Popayán (5,25 %), Ibagué (5,21 %), Cúcuta (5,01 %), Tunja (4,99 %), Montería (4,78 %), Pasto (4,63 %) y Barranquilla (4,61 %). Es decir, Cali no aparece entre las ciudades más golpeadas por la inflación, pero tampoco entre las que hoy ofrecen un verdadero respiro al bolsillo.
“La capital del Valle no está entre las ciudades con la inflación anual más alta, pero eso no significa alivio automático para el bolsillo. Un nivel todavía superior al 5 % sigue siendo retador para hogares que vienen de varios meses absorbiendo aumentos y que ya entraron en una lógica de gasto defensivo, priorizando lo urgente sobre lo importante”, concluyó Naranjo.
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