Cali, octubre 15 de 2026. Actualizado: jueves, octubre 15, 2026 15:15
Ansiedad, estrés, depresión, fiebre, falta de atención, baja autoestima y temor a la soledad, son algunas de conductas que adopta un niño o un adolescente al ser víctima del matoneo, práctica que se manifiesta de forma verbal, directa, indirecta, social y digital.
El acoso se presenta, por lo general, en las instituciones educativas.
Un grupo de estudiantes se encarga de maltratar a un compañero por medio de distintas agresiones que incluso van de la mano con el aislamiento, la discriminación y la no inclusión de la víctima en las situaciones propias de la vida escolar.
De acuerdo con expertos, la familia incide en que los jóvenes puedan adoptar conductas de agresor o victimario.
Con frecuencia, el agresor vive en hogar en donde no se imponen reglas ni límites y existe poco control.
A diferencia de la víctima que normalmente puede pertenecer a hogares sobreprotectores que conlleva al menor a no desarrollar habilidades sociales y de interacción.
Astrid Triana Cifuentes, decana de la facultad de Psicología de la Fundación Universitaria Sanitas aseguró que es importante que tenga en cuenta las siguientes señales para detectar si su hijo es víctima del matoneo:
El niño o adolescente puede manifestar esta conducta de manera directa por medio del llanto, la ansiedad y el temor a asistir a las aulas de clases.
Es común que pueda ser expresada a través de somatizaciones tales como fiebre, vómito, dolores de cabeza que no responden a situaciones médicas y que se manifiestan antes de ir al colegio.
El adolescente o el niño no se integra ni participa de las actividades cotidianas, suele estar solo, aislado, no habla o responde con monosílabos.
Es muy normal que cuando un menor está siendo víctima de matoneo, desarrolle en su personalidad signos de preocupación, tensión emocional, miedo y temor, que pueden estar acompañados de llanto inmotivado.
Se puede presentar en algunos casos dificultades para atender, concentrarse y memorizar (recordar que los procesos cognitivos se alteran cuando hay estrés y ansiedad).
Comerse las uñas, temor a estar solo, miedo a dormir solo, dependencia a los adultos, no toma decisiones, actitud infantil y pesadillas.
Estas son otras de las señales que pueden indicarle que su hijo está siento víctima de matoneo.
Es muy importante que establezca una conversación con él para poder ayudarlo a afrontar la situación y solucionarla.
*Este artículo fue elaborado por un periodista del Diario Occidente usando herramientas de inteligencia artificial.
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