Cali, octubre 24 de 2026. Actualizado: viernes, octubre 23, 2026 21:15
Luis Ángel Muñoz Zúñiga
Especial Diario Occidente
El 23 de julio se celebra el Día Internacional del Perro. Desde luego, el 26 de agosto, también está señalado en el calendario colombiano como Día Nacional del Perro. Son fechas, más que de jolgorio con desfiles de caninos, oportunas para reivindicar que el mejor amigo del hombre también es sujeto de la Declaración Universal de los Derechos de los Animales.
Konrad Lorenz, Premio Nobel 1973 de Medicina, es autor de “Cuando el perro encontró al hombre” (Cuaderno Marginales 46. Barcelona España, 1975), investigación sobre la domesticación del descendiente del chacal y del lobo nórdico, hasta la fidelidad al amo.
El ensayo también se refiere al animal y su conciencia, los usos y costumbres caninos, aconseja sobre su adquisición y nos orienta para los días caniculares. Alberto Cortez, por su parte, después de las anécdotas con un perro callejero, compuso una sensible canción propia en el duelo por un can.
Los perros no sólo profesan amistad, también ofrecen sus servicios de lazarillos, en primeros auxilios, de bomberos, de guardianes del hogar, en espectáculos circenses, de guías en zonas de peligro y de policía.
Konrad Lorenz narra cómo se dio el encuentro entre el perro y el hombre. “El llamado perro de las turberas, pequeño de cuerpo y parecido al lobo de Pomerania, un cráneo del cual se ha encontrado entre los restos de palafitos levantados en la región báltica demuestra a las claras que procede del chacal dorado, pero no por ello se deben pasar por alto los indicios de una auténtica domesticación.
Lo esencial aquí es que, por entonces, a orillas del Báltico no había ya chacales salvajes, los cuales, durante el periodo pleistocénico, debieron ser sin duda más numerosos que hoy.
Esto significa que fue probablemente el hombre quien en su marcha hacia el norte y el oeste llevó hasta las costas bálticas manadas de chacales ya semidomesticados o, muy posiblemente, perros en avanzada fase de domesticación.
Cuando el hombre empezó a construir su hábitat sobre estacas clavadas en zonas cubiertas por las aguas y, asimismo, fabricó la piragua, se produjo sin duda alguna la domesticación. Cabe suponer que el hombre entonces, justo en el periodo en que pasó a vivir en palafitos, tomara consigo algunos ejemplares de chacal particularmente mansos, todavía no domesticados por completo, pero, en cambio, excelentes cazadores y, como tales, de gran valor para él, y los convirtiera en animales domésticos”.
Alberto Cortez incluyó en su repertorio poético musical “Callejero”. El canta autor argentino vivía en Madrid y alguna vez apareció un perro callejero que se convirtió en la mascota de los niños del vecindario de apartamentos.
La mascota atendía invitaciones personales, pero no tardaba más de un ratico en los lugares, pues recibía muy grato alguna galleta y se despedía moviendo su cola. Dormía en la portería acompañando al vigilante, el viejo Pablo. Moro, como lo llamaban los niños, se ausentaba por temporadas y pasadas las semanas regresaba. Cuando Alberto ascendía a su apartamento en un quinto piso, Moro subía por la escalera ya que sentía miedo hacerlo por el ascensor.

Sin embargo, la vez que lo vio llegar de la clínica con su esposa convaleciente en una silla de ruedas, Moro los acompañó en el ascensor. Desde esa vez decidió dormir unos días en el apartamento de Alberto, pero temprano solicitaba le abriera la puerta.
Un día no volvió más al vecindario y se supo que un vehículo lo había atropellado mortalmente al cruzar la avenida. Esa noticia le inspiró este poema a Alberto Cortez: “Era el callejero de las cosas bellas/ y se fue con ellas, cuando se marchó; / Se bebió de golpe todas las estrellas, se quedó dormido y ya no despertó (…) Nos dejó el espacio como testamento, / lleno de nostalgia, lleno de emoción. / Vaga su recuerdo, por los sentimientos, / para derramarlos en esta canción”.
La Ley 84 de 1989, la Ley1774 de 2016 y el Código de Procedimiento Penal, otorgan derechos a los animales. Quienes los maltraten serían sancionados por la justicia.
Estas normas también sirven para tutelar sus derechos. Se conoció, por ejemplo, un caso en Ibagué, donde un juez le ordenó a la Secretaría de Salud Municipal suministrarle un medicamento costoso al perro Clifford que padecía de epilepsia idiopática. Pero los animales también gozan de derechos proclamados en la Declaración Universal de los Derechos de Los Animales, proclamada el 15 de octubre de 1978 por la Liga Internacional de fundaciones protectoras de los animales y oficializada por la UNESCO.
Conozcamos los cinco primeros artículos, entre 14 proclamados: 1) Todos los animales nacen iguales ante la vida y tienen los mismos derechos a la existencia. 2) Todo animal tiene derecho al respeto. El hombre, en tanto que especie animal, no puede atribuirse el derecho de exterminar a los otros animales o de explotarlos. 3) Ningún animal será sometido a malos tratos ni actos crueles. 4) Todo animal perteneciente a una especie salvaje tiene derecho a vivir libre en su propio ambiente natural. 5) Todo animal perteneciente a una especie que viva tradicionalmente en el entorno del hombre tiene derecho a vivir y crecer al ritmo y en las condiciones de vida y de libertad que sean propias de su especie.
Fin de los artículos
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