Cali, junio 5 de 2026. Actualizado: viernes, junio 5, 2026 22:18
La inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser una promesa futurista a un aliado más presente en la vida diaria y en los negocios.
Sin embargo, aunque herramientas como ChatGPT causaron gran expectativa, las grandes empresas han tardado en ver beneficios concretos.
Según una reciente encuesta del MIT, el 95 % de las corporaciones aún no obtienen un retorno significativo de sus inversiones en IA.
Parte del reto radica en que la IA no es una solución mágica para todo. Grandes modelos de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés) como ChatGPT, que utilizan inteligencia artificial para entender y generar texto, son impresionantes, pero no se adaptan automáticamente a todas las necesidades empresariales.
Por ejemplo, aunque Starbucks pueda usar un modelo llamado Claude para crear software propio de atención al cliente, no significa que cualquier empresa deba hacer lo mismo sin análisis y personalización.
Además, existe una explosión de herramientas y productos de IA, lo que puede generar confusión y desperdicio de recursos si las empresas prueban muchas soluciones sin un plan claro.
Las inversiones indiscriminadas y la falta de enfoque han dificultado ver resultados visibles.
Expertos en inversión de capital de riesgo, quienes financian y apoyan a las nuevas empresas tecnológicas, están convencidos de que 2026 será un año decisivo.
Según una encuesta realizada por TechCrunch a 24 inversionistas especializados en IA empresarial, el próximo año se caracterizará por:
Los fondos de inversión destacan que las empresas con mejores resultados son aquellas que han encontrado nichos específicos donde la IA puede solucionar problemas claros y crecientes: seguridad de datos, optimización de marketing, mejora en flujos de trabajo regulados como salud o logística y herramientas que facilitan el desarrollo y aplicación de IA en las empresas.
Además, la retención de clientes es mayor en aquellas compañías cuyo software se vuelve parte indispensable del trabajo diario, difícil de reemplazar, y que mejora a medida que la IA se adopta más.
El soporte a la IA requiere también avances en hardware, centros de datos más eficientes y una energía sostenible para alimentar estas tecnologías, que consumen mucha electricidad.
Asimismo, la protección y gobernanza de datos son clave para construir “moats” o barreras que diferencien y protejan a las empresas IA frente a la competencia.
Para que una empresa nueva de IA reciba inversión significativa, debe demostrar un buen producto que los clientes consideren imprescindible, no solo un proyecto prometedor.
Según los inversionistas, es vital mostrar adopción real, contratos firmes y que el producto aporte valor tangible al negocio.
Aunque los agentes de IA aún están en etapa inicial de adopción en muchas empresas y existen desafíos técnicos y normativos por resolver, la expectativa es que hacia el final de 2026 estos agentes colaboren estrechamente con los trabajadores humanos, facilitando tareas y mejorando la productividad general.
Esta nota fue generada 100% con IA. La fuente fue aprobada por Diario Occidente y el contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción.

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