Cali, marzo 19 de 2026. Actualizado: miércoles, marzo 18, 2026 22:25
Dra. Nathalie Méndez
Médico Cirujana – USC – R.M. 760290-06
Especializada en Farmacología Vegetal
Directora médica de Lab. Jaquin de Francia
http://jaquindefrancia.es/
Entendamos el duelo como un proceso de adaptación psicoemocional posterior a cualquier pérdida (de un ser querido, relación, área laboral o bien material), caracterizado por cuatro fases que determinan el pronóstico, ya sea a la resolución y normalidad, o proceso patológico que puede interferir en la calidad de vida de quien lo padece.
Fase 1: Fase de shock o estupor: estado de desconcierto y embotamiento, caracterizado por la incapacidad de aceptar la realidad, en esta fase el paciente hace una negación de su vivencia.
Fase 2: Fase de rabia o agresividad: Se genera un sentimiento con falta de seguridad y baja autoestima, el paciente se enfada y culpa a aquellas personas que considera responsables de la pérdida.
Fase 3: Fase de desorganización y desesperanza: El paciente empieza a tomar conciencia de que su ser querido, pareja, trabajo o situación no volverá más; es habitual sentir apatía, tristeza, desinterés o incluso tendencia al abandono y es donde se desestructura el estilo de vida del paciente.
Fase 4: Fase de reorganización: Poco a poco el paciente comienza afrontar la nueva situación y comienza a realizar una reorganización de su propia existencia, en esta fase es donde se logra el proceso de adaptación frente a la circunstancia o experiencia vivida.
El duelo tiene una dimensión sociocultural, cognitiva (neuroquímica), física y de la conducta, el cual es de gran trascendencia para el comportamiento humano y su respuesta adaptativa.
En las diferentes fases del duelo recomiendo brindar apoyo al paciente con un equipo interdisciplinario, donde el rol que juega la familia y círculo social rodeando el paciente, el acompañamiento del psicoterapeuta, el fortalecimiento espiritual y los esquemas de neuromodulación con esencias florales de última generación que brinda el Kit Neutraneuraquin, ayudan a optimizar las respuestas adaptativas psicoemocionales de manera precoz, brindando al paciente un soporte en sus miedos y frustraciones para afrontar con firmeza emocional esta nueva experiencia de vida, es imposible dejar de sentir pero sí es posible tener unos ciclos de mayor celeridad en las fases descritas, ayudando al paciente a sentir un apoyo continuo que le permita evolucionar, sin caer a un cuadro complejo como la depresión .
Fin de los artículos
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