Cali, enero 14 de 2026. Actualizado: martes, enero 13, 2026 22:33
En 2026, el Valle del Cauca enfrenta retos decisivos para garantizar la sostenibilidad de su red hospitalaria, en medio de un contexto nacional marcado por dificultades financieras y reformas estructurales.
A pesar de registrar indicadores sanitarios superiores al promedio nacional, la región deberá reforzar su capacidad de respuesta para asegurar una atención oportuna y de calidad, especialmente en el sector público.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, señaló que el principal desafío será mantener en funcionamiento los hospitales públicos.
Según explicó, los centros asistenciales deben permanecer abiertos y con capacidad operativa para responder a la demanda creciente de servicios médicos.
Una de las situaciones que agrava esta presión es el cierre de servicios en clínicas privadas, lo que genera una carga adicional sobre la red pública.
Además del sostenimiento financiero, la mandataria destacó la necesidad de mejorar los pagos tanto a hospitales como a clínicas, a fin de evitar afectaciones en la continuidad del servicio.
Esta medida se vuelve urgente ante el incremento de la demanda y la responsabilidad que tienen estas instituciones con los usuarios del sistema.
Desde la Secretaría de Salud del departamento, la directora María Cristina Lesmes afirmó que una de las prioridades será avanzar en un proyecto de desarrollo tecnológico para fortalecer la Red Integrada Integral de Servicios.
Esta herramienta permitirá realizar diagnósticos en cada región del Valle y, a partir de los resultados, mejorar la eficiencia del sistema hospitalario.
Lesmes también indicó que el 85 % de los prestadores de servicios de salud en el departamento son privados, por lo que una adecuada articulación con estos actores resulta fundamental para garantizar una atención integral.
La meta es consolidar una red que incluya tanto a hospitales públicos como a clínicas privadas, bajo un mismo objetivo: prestar servicios oportunos, de calidad y sin interrupciones.
En el componente de alta complejidad, el Valle del Cauca supera los estándares nacionales. Mientras que la norma establece un hospital por cada millón o millón y medio de habitantes, el departamento cuenta con centros especializados en Cartago, Tuluá, Buga, Palmira y Cali.
A esto se suman instituciones como la Fundación Valle del Lili, la Clínica Imbanaco, la Clínica de Occidente, Los Remedios y Santa Bárbara, que aportan capacidad y experiencia en atención especializada.
Con una cobertura por debajo del millón de habitantes por centro de alta complejidad, el Valle se consolida como una de las regiones con mayor capacidad instalada en Colombia.
Sin embargo, las autoridades reconocen que este nivel sólo podrá mantenerse si se atienden de forma simultánea los principales retos estructurales.
Uno de ellos es la deuda de las EPS con las clínicas y hospitales de la región. Esta cartera supera los 3 billones de pesos y limita la liquidez de las instituciones, dificultando inversiones, pagos a proveedores y sostenimiento del personal médico.
El panorama para 2026 plantea, entonces, una hoja de ruta clara: asegurar recursos suficientes, mejorar la articulación público-privada, incorporar tecnología y fortalecer la red hospitalaria pública.
El Valle del Cauca buscará mantener su liderazgo en calidad y cobertura, sin perder de vista los cambios nacionales que impactan directamente el sistema de salud.
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