Cali, agosto 26 de 2026. Actualizado: martes, agosto 25, 2026 21:33

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“Como Obispo no puedo callar”

Como un apóstol de la paz ha sido catalogado el Obispo de Buenaventura, Monseñor Héctor Epalza, quien viene solicitando a los violentos que generan inseguridad e incertidumbre en la ciudad portuaria, que cesen los hechos de sangre.

El Diario Occidente dialogó con Monseñor Epalza:

¿Cuál es el mensaje que usted entrega en sus homilías?
Me refiero a la realidad social, la crisis humanitaria que vive Buenaventura. Queremos que a la ciudad se le ponga atención porque está sufriendo en una realidad impresionante, todos estos vejámenes contra la dignidad humana.

¿Qué pasa en Buenaventura?
Buenaventura tiene cosas muy buenas, pero como es un corredor estratégico, todo el mundo se quiere apropiar del territorio, las bandas emergentes y esto hace que de manera permanente haya las desapariciones. Ahora lo más vigente es el reclutamiento forzado de los jóvenes.

¿Usted ha venido haciendo denuncias?
Yo como obispo, como hermano mayor, no me puedo quedar callado y la Diócesis tiene una comisión Vida, Justicia, Solidaridad y Paz, y es la que denuncia conmigo y ventila todas estas realidades que son muy dolorosas. Por ejemplo, los descuartizamientos. Estamos frente a una impresionante y engañosa cultura de muerte y nosotros gritamos es la cultura de la vida, la defensa de la persona y no podemos callar esta situación.

¿Se está haciendo algo para mejorar la seguridad?
Creo que el Municipio hace lo pertinente pero es insuficiente. Se tienen que integrar el Departamento y la Nación, porque si Buenaventura es la gallina de los huevos de oro que entra y sale, tiene una desigualdad social impresionante, con un 60% de desempleo, el 44% en la pobreza o en la miseria. Queremos que desde el punto de vista humanitario Buenaventura sea un caso emblemático. Estamos estudiando toda la situación de las víctimas, que son impresionantes, por el conflicto armado y esperamos que Colombia y por qué no el mundo tenga solidaridad no sólo afectiva sino efectiva con Buenaventura.

¿Qué se puede hacer desde la Iglesia?
El Arzobispo de Cali y los obispos de la provincia me han rodeado de mucha solidaridad. Monseñor Darío Monsalve está muy al tanto y estamos con la Fundación Carvajal buscando caminos de solución. Esto tiene que ser un trabajo armónico, integrado, solidario, afectivo y efectivo para que Buenaventura pueda salir de esta postración social, económica y excluyente que vive.

¿Usted ha denunciado feminicidios?
En este año van ocho mujeres asesinadas, hay 38 desaparecidos, más de 138 asesinados, últimamente tres desmembrados. Pero no es tanto la cantidad sino la sevicia, la barbarie, lo hacen con motosierra.

¿Por qué tanta degradación?
Creo que cuando no hay Dios ni humanidad, entonces el ser humano se vuelve una fiera contra la otra persona. Creo que la fraternidad bien entendida y una globalización de la solidaridad y una economía solidaria, es lo que sacará a Buenaventura y al Pacífico colombiano de esta exclusión impresionante que se vive.

¿Algún llamado a las autoridades y a la misma comunidad?
Que hagamos un trabajo conjunto, que estas denuncias y esta realidad, lo peor que nos puede pasar es la indiferencia. A mí me dicen: Monseñor, usted está amenazado, y yo digo Buenaventura toda está amenazada. Mientras haya corrupción y narcotráfico, todo lo permea, y no se podrá salir adelante.

¿Quiere mucho a Buenaventura?
Yo la llevo en el corazón, allí he aprendido a ser Obispo, a querer a los afro con toda su realidad, con su sentido de familia, los indígenas, los paisas, los mestizos, para ellos estoy a su servicio. Mi lema como Obispo es servir a la Iglesia, pero no me imaginé que me tocaría una realidad tan convusionada, pero ahí estoy yo.

Una oportunidad
¿Considera que Buenaventura está solo?
Yo espero que con todos estos planes de desarrollo a Buenaventura la integren y no sea como que no fuéramos parte de Colombia. Creo que Buenaventura necesita oportunidades, y la primera oportunidad es el empleo, Buenaventura tiene el 60% de desempleo. Y necesitamos con urgencia una educación sociopolítica, porque es la manera de acabar con la corrupción. Es que Buenaventura está solo. Es diferente puerto y ciudad. Buenaventura tiene que ser ciudad puerta, pero a los capitalistas sólo les interesa el puerto.

¿Cuál es la realidad?
La realidad no la podemos desconocer. Buenaventura sufre una crisis humanitaria impresionante que yo he denunciado. Esto tiene que hacer eco en los estamentos del Estado, en la Gobernación del Valle. Creo que el Pacífico, no sólo para el Valle sino para Colombia es una vergüenza, porque sistemáticamente hemos sido excluidos de la torta del bienestar material.

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