Los conservadores, entre dos caminos

La campaña por la Presidencia de la República pasó, pero la división que la contienda ocasionó al interior del Partido Conservador no terminó con las elecciones, al contrario, parece que se agravará…

En campaña, en la primera vuelta, aunque tenían a Marta Lucía Ramírez como candidata propia, los congresistas godos se dividieron entre ella y el presidente Juan Manuel Santos…

En la segunda vuelta la división se mantuvo con la adhesión de Marta Lucía Ramírez a Óscar Iván Zuluaga; quienes estaban con la candidata oficial de la colectividad llegaron con ella a la campaña del candidato uribista, y casi todos los que estuvieron con Juan Manuel Santos en la primera vuelta se mantuvieron con él en la segunda, unos pocos, temiendo una posible derrota del Jefe de Estado, se fueron para el otro bando y perdieron.

Pues ahora la pelea es por la presidencia del Directorio Nacional Conservador. Mientras los godos que acompañaron al presidente Juan Manuel Santos –los llamados “mermelados”- consideran que la colectividad debe hacer parte de la coalición de Gobierno, el ala que apoyó a Marta Lucía Ramírez considera que la colectividad debe quedarse en la oposición.

La última vez que el Partido Conservador estuvo en la oposición fue entre 1994 y 1998, durante el gobierno del expresidente Ernesto Samper…

En los últimos 16 años, aunque sólo un conservador ha ocupado la Presidencia de la República –Andrés Pastrana, entre 1998 y 2002-, los godos se las han arreglado para acomodarse y disfrutar de las mieles del poder –notarías, mermelada, etc.- a cambio de apoyo a los presidentes de turno.

Por ello llama la atención que después de cuatro periodos haciendo gobiernismo, una parte de la dirigencia conservadora esté dispuesta a irse a la oposición, con la sequía burocrática que esto representa. ¿Serán capaces de aguantar?

Hay que reconocer que, a diferencia de los liberales, que soportaron con dignidad la sequía que les representó hacer oposición durante los ocho años de gobierno del expresidente Álvaro Uribe –de 2002 a 2010-, los conservadores han demostrado tener menor capacidad de aguante.

* * *

Por lo anterior cobra especial importancia la definición de quién será el nuevo presidente del Directorio Nacional Conservador; mientras que el ala santista promueve el nombre del ex ministro Juan Camilo Restrepo, el lado opositor quiere que la jefatura de la colectividad la asuma la excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez.

Y es que al presidente Juan Manuel Santos no le conviene tener al Partido Conservador en la oposición, pues los azules, sumados al Centro Democrático y a las otras fuerzas menores que no harán gobiernismo en el Congreso de la República –el Polo Democrático, la Alianza Verde y el Mira-, podrían hacerle pasar un mal rato al Gobierno.

Quiere decir lo anterior que los godos están cotizados, el Gobierno los necesita para consolidar sus mayorías en el Congreso y para hacerle contrapeso al uribismo. Esto, desde luego, es lo que algunos dirigentes conservadores quieren capitalizar.

La gran pregunta es si los congresistas conservadores que quieren irse a la oposición en verdad quieren tomar distancia del reelecto Gobierno o simplemente se trata de una estrategia para valorizar su apoyo y obligar al presidente Juan Manuel Santos a ser más “generoso”.

Tienen dos opciones los conservadores: una cómoda, que es seguir mamando de las ubres del Gobierno Nacional y fortalecerse burocráticamente para afrontar las elecciones locales y regionales de 2015, o irse a la oposición y pasar necesidades, pero realizando control político y actuando con independencia…

La elección del próximo presidente del Directorio Nacional Conservador revelará cuál de las dos escogieron.

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