Después de la primera vuelta, en la campaña de Abelardo de la Espriella parecen tener claro que el objetivo no es solamente ganarle a Iván Cepeda en segunda vuelta, sino ampliar la ventaja obtenida el pasado 31 de mayo.
La razón es política. El presidente Gustavo Petro ya mostró cuál puede ser su reacción ante un resultado adverso: desconocerlo y hablar de fraude.
Lo hizo después de la primera vuelta, cuando habló de un fraude inexistente que no pudo probar y terminó quedándose solo en esa denuncia, al punto que el propio Iván Cepeda reconoció los resultados.
Por eso, en la campaña de De la Espriella la apuesta sería aumentar la diferencia para cerrar cualquier espacio a una teoría similar en caso de una nueva derrota del candidato del gobierno.
En la primera vuelta presidencial, Abelardo de la Espriella obtuvo 10.361.473 votos, equivalentes al 43,74% de la votación nacional, mientras que Iván Cepeda alcanzó 9.688.348 votos, equivalentes al 40,9%. La diferencia fue de 673.125 votos, es decir, de 2,84 puntos porcentuales.
En ese propósito de ampliar la ventaja, el Valle del Cauca aparece como un territorio clave, por ser territorio de predominancia petrista.
En los análisis electorales suele decirse que la ventaja que obtuvo Gustavo Petro sobre Rodolfo Hernández en la segunda vuelta de 2022 salió, en buena medida, del Valle del Cauca.
Por eso el Valle vuelve a estar en el centro de la disputa. Los números explican por qué:
Las votaciones de Gustavo Petro en la primera vuelta de 2022 y de Iván Cepeda en la primera vuelta de 2026 en este departamento tienen una coincidencia casi exacta.
Petro obtuvo el 53,34% de los votos depositados en el Valle del Cauca en 2022 y Cepeda alcanzó ahora el 53,17%. Prácticamente lo mismo.
Sin embargo, la diferencia aparece cuando se mira al principal competidor. Hace cuatro años, Federico Gutiérrez, que fue el segundo candidato más votado en el Valle, obtuvo apenas el 21,18% y esta vez Abelardo De la Espriella llegó al 33,75%.
Es decir, en primera vuelta De la Espriella ya alcanzó prácticamente la misma votación que obtuvo Hernández en segunda vuelta hace cuatro años, cuando llegó al 33,87%.
Ahí está la clave de la estrategia. En 2022, Gustavo Petro pasó del 53,34% en primera vuelta al 63,85% en segunda en el Valle, creció más de diez puntos porcentuales.
La apuesta de la campaña de De la Espriella es aumentar al máximo su votación en el Valle del Cauca para impedir que Cepeda pueda replicar ese crecimiento.
Una fuente de la campaña explicó que el objetivo es llevar la disputa en el Valle del Cauca a un escenario cercano al empate.
Si eso ocurre, el golpe político sería enorme, no solo porque ampliaría la ventaja nacional de Abelardo de la Espriella, sino porque significaría disputarle al Pacto Histórico el departamento que durante los últimos años ha sido considerado su principal bastión electoral.
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