Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: viernes, noviembre 6, 2026 23:40
Carlos era piloto de un avión en la guerra de Las Malvinas. Después de muchas misiones de combate, su avión fue derribado por un misil. Carlos se lanzó en paracaídas y fue capturado. A su regreso a Argentina daba conferencias relatando su odisea, y lo que aprendió estando como preso de guerra. Un día estaba en un restaurante y un hombre lo saludó:
– Usted es Carlos, era piloto en Las Malvinas y lo derribaron, ¿verdad?
–¿Cómo sabe eso?
– Porque yo doblaba su paracaídas. Parece que le funcionó bien, ¿verdad?
Carlos respondió:
– Claro que funcionó, si no hubiera funcionado, hoy yo no estaría aquí.
Esa noche Carlos no pudo dormir, preguntándose cuántas veces había visto en la base a ese hombre y nunca le había dicho siquiera “buenos días”.
Ahora Carlos comienza sus conferencias preguntando: “¿Quién dobló hoy tu paracaídas? Todos tenemos a alguien cuyo trabajo es importante para que nosotros podamos salir adelante. Uno necesita muchos paracaídas en el día: uno físico, uno emocional, uno mental y hasta uno espiritual. A veces, en la vorágine de los desafíos que la vida nos lanza a diario, perdemos de vista lo que es verdaderamente importante.
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