Cali, noviembre 8 de 2026. Actualizado: sábado, noviembre 7, 2026 10:49
Hoy tengo que hacer un esfuerzo mayor para lucir mejor. La esclavitud de pintarme el pelo y cuidar mi cara, me recuerdan constantemente que mis lágrimas y mis risas no han sido en vano, que cada cana y cada arruga tienen su historia.
He vivido, he reído y he llorado. Sin embargo, a pesar de esto, considero que el gran cambio que los años aportaron a mi vida, se ha producido en mi alma. Los años me enseñaron a priorizar, a conciliar con el amor, a agradecer el regalo de la amistad y a afianzar mi espiritualidad.
Hoy confieso que un beso de mis hijos, la sonrisa de los bebés o una celebración familiar, producen más luces en mi vida, que la más deslumbrante constelación de estrellas.
Los años que han pasado también me han demostrado que mis amigos y mis amigas han sido seres de luz que han iluminado mi camino en algún momento y en algún lugar, sin importar el tiempo y la distancia. Que los verdaderos siguen aquí y los que se fueron es porque nunca lo fueron.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: