Cali, agosto 22 de 2026. Actualizado: viernes, agosto 21, 2026 21:25
Si Cali sigue de espaldas a Potrero Grande, el problema de este barrio se extenderá a toda la ciudad.
El saqueo de cuarenta viviendas en Potrero Grande, en el oriente de Cali, como represalia contra familias que se negaron a pagar extorsiones, puso de manifiesto el régimen del terror que padecen quienes viven en este barrio, que no es nada diferente a lo que se vive en silencio y con resignación en otros sectores de la ciudad por temor a las retaliaciones de los delincuentes, que en ocasiones no han sido saqueos sino asesinatos para intimidar al resto de la población con el macabro ejemplo de lo que les podría pasar a quienes no paguen.
Si en un solo barrio se presenta una situación tan grave, ¿cuál es el panorama general de Cali en materia de extorsión? La realidad es que en muchos sectores de la ciudad la gente tiene que convivir con la delincuencia sin pensar siquiera en denunciar, porque los autores de los despojos son vecinos que los tienen identificados; además, en casos críticos, como el de Potrero Grande, la presencia policial resulta mínima ante el tamaño de las pandillas.
Es tan compleja la situación en este barrio que la misma comunidad reclama la presencia del Ejército, propuesta que divide opiniones, pero que es comprensible ante el acoso y el peligro que padecen. Si bien militarizar no ataca el problema de fondo, sí puede darle tranquilidad a la gente mientras se implementa una solución estructural.
Esa solución de fondo no es otra que la presencia del Estado, no solo desde lo represivo, sino con una intervención social de largo plazo, que desde la educación y la capacitacíon se enfoque en la generación de ingresos y de oportunidades.
Queda poco tiempo, si estos problemas aun focalizados no se atienden, pronto traspasarán fronteras y no serán solo los barrios de escasos recursos los que enfrenten este tipo de situaciones, sino toda la ciudad.
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