Cali, febrero 12 de 2026. Actualizado: miércoles, febrero 11, 2026 22:54
Se han vuelto cada vez más frecuentes las agresiones contra los guardas de tránsito en Cali, comportamientos inadmisibles que deben ser sancionados por las autoridades competentes. Sin embargo, más allá de las acciones legales contra los infractores que arremeten violentamente contra los representantes de las autoridades viales, es necesario establecer el porqué de estas conductas y preguntarse qué se debe hacer para que los encargados del control vehicular recuperen el respeto que otrora tuvieron.
Este no es un fenómeno que afecte sólo a los guardas de tránsito, todo representante de la autoridad, como los miembros de la Policía Nacional, está cada vez más expuesto a reacciones violentas de ciudadanos energúmenos, y si bien este tipo de comportamientos no son justificables, sí hay detrás un desgaste, por errores institucionales que de una u otra forma ha alimentado la proliferación de estas reacciones contra quienes están encargados de velar por el orden.
Hay una percepción mayoritaria en el ciudadano de que los agentes del Estado, entre los que están los guardas de tránsito y los policías, entre otros, aparecen sólo cuando se comete un error, para sancionar, pero difícilmente llegan oportunamente cuando se les necesita, y eso, en gran medida, es cierto.
En ese sentido, la relación entre los ciudadanos y los representantes de la autoridad hace mucho dejó de ser percibida como una labor de acompañamiento y pasó a ser netamente sancionatoria.
Nada de lo aquí expuesto tiene como fin justificar que se agreda a un guarda de tránsito, eso, repetimos, es injustificable e inadmisible, pero sí busca que dentro de las instituciones encargadas del orden y el control se pregunten cómo pueden recuperar la confianza y el respeto de la ciudadanía, pues la mejoría en materia de convivencia sería evidente.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: