Cali, octubre 23 de 2026. Actualizado: viernes, octubre 23, 2026 16:46
Si se permite que se consoliden los sucesores de las Farc, de nada valdrá el acuerdo de La Habana.
Lo que está ocurriendo en el departamento del Cauca es muy grave, allí disidentes de las Farc se están reagrupando en nuevas organizaciones criminales que pretenden controlar los territorios y los negocios ilícitos de la guerrilla. Uno de estos grupos armados se denomina “Patria grande ejército del pueblo” y opera entre los municipios de Corinto y Miranda, muy cerca al punto donde están concentrados los miembros de las Farc en proceso de desmovilización en Monterredondo.
Se trata de la crónica de una muerte anunciada, diferentes voces le advirtieron al Gobierno Nacional que esto podría pasar, que era necesario tomar medidas para evitar que otros grupos armados tomaran el control de los sitios ocupados por las Farc, y hasta el momento nada se ha hecho para evitarlo. En Chocó y Nariño se está presentando el mismo fenómeno.
Es como si el presidente Juan Manuel Santos no dimensio-nara la gravedad de lo que está ocurriendo: permitir el surgimiento y la consolidación de nuevas agrupaciones armadas al margen de la ley es tirar a la basura el acuerdo firmado con las Farc; si otros seguirán haciendo lo que hacían la guerrilla, de nada valdrá el proceso de paz, porque sencillamente unos criminales reemplazarán a otros y todo el desgaste de cinco años habrá sido en vano.
El aumento de los cultivos de coca y el crecimiento de la minería ilegal son el combustible para el funcionamiento de estos nuevos grupos, por eso las autoridades deben ir a la ofensiva para evitar que estas organizaciones se consoliden, aún están a tiempo de actuar, pero deben hacerlo de inme-diato, antes de que sea demasiado tarde y otra vez el Estado tenga que someterse a las condiciones de los violentos en una nueva negociación.
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