Cali, octubre 24 de 2026. Actualizado: sábado, octubre 24, 2026 09:00
La aparición de Omicron, la variante de origen sudafricano del covid-19 es prueba irrefutable de que la humanidad está lejos de superar el virus, pues las mutaciones amenazan con extender la pandemia por tiempo indefinido.
Sin embargo, pese a la alarma mundial generada por esta nueva cepa, aún no está claro cuál será su impacto en la pandemia y, por lo tanto, si bien se deben adoptar medidas preventivas, es exagerado caer en una nueva parálisis por cuenta de ésta.
A diferencia de lo ocurrido a comienzos de 2020, cuando se desconocía la forma de transmisión del nuevo coronavirus y no había vacuna, luego de casi dos años de luchar contra esta enfermedad, el mundo tiene un conocimiento que le permite avanzar de manera responsable en la nueva normalidad sin necesidad de cuarentenas que generen crisis emocionales, sociales y económicas.
En ese sentido, el uso del tapabocas, que tiene que seguir siendo obligatorio en todo tipo de espacio público, así como la exigencia del carné de vacunación para ingresar a cualquier establecimiento o evento son formas efectivas de mantener el contagio y la mortalidad en cifras controlables. De la misma manera, los sistemas de salud tienen que seguir preparados para atender de la mejor manera posible a los pacientes que lo requieran, para evitar al máximo las pérdidas humanas.
Lamentablemente, la aparición de la nueva variante muestra que el mundo tiene que acostumbrarse a vivir con el covid-19, pues los cierres pueden derivar en situaciones mucho peores.
Omicron es un recordatorio para todos, para no bajar la guardia, para no confiarse ni estando vacunados, para no quitarse el tapabocas y para no dejar de lavarse las manos, porque el virus sigue aquí.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: