Cali, enero 14 de 2026. Actualizado: martes, enero 13, 2026 22:33
Quitarle carriles a esta vía frente al CAM sería aumentar el embotellamiento.
Si la reducción de la avenida Segunda Norte entre calles 21 y 25, que pasó de cuatro carriles a dos, es un error, la reducción de esta misma vía frente al Centro Administrativo Municipal, CAM, donde pasaría también de cuatro a dos carriles, es aún más grave, pues el paso vehicular por este punto es clave en la conexión del norte con el sur y el oeste de la ciudad.
Si bien la intención de crear más espacios para el peatón y más zonas verdes es válida, no debe ir en contra de la movilidad, pues lo que se está haciendo con el proyecto del Corredor Verde es eliminar vías en una ciudad que tiene un gran déficit vial, diferente sería si, por lo menos, paralelamente se emprendieran obras de infraestructura para reponer estos carriles.
Lo que muestra este caso es que Cali, que históricamente ha crecido sin ninguna planeación, sigue siendo una ciudad en la que las obras urbanas ni se conciben ni se ejecutan de manera articulada, no se piensa en una urbe funcional, integrada, sino en proyectos puntuales.
Con un problema de movilidad como el que tiene Cali, con un atraso vial de por lo menos 20 años en los cuales el parque automotor no ha parado de crecer, eliminar carriles en vías principales es acrecentar el problema, es crear nuevos puntos de congestión vehicular.
Ojalá el alcalde Maurice Armitage, que heredó de la administración anterior el proyecto que pretende reducir los carriles de la Avenida Segunda Norte frente al CAM, pueda evitar que esto suceda.
Cali requiere con urgencia una vía rápida que conecte al norte con el oeste y con el sur, y lo que se está haciendo es reducir la ya precaria conección vial que tiene la ciudad entre estos puntos.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: