Cali, julio 26 de 2026. Actualizado: viernes, julio 24, 2026 20:04
Colombia atraviesa un momento crítico donde la necesidad de un gran acuerdo nacional es innegable. El país requiere consensos sólidos que permitan avanzar en las reformas necesarias para enfrentar sus múltiples desafíos.
Sin embargo, es crucial preguntarnos si para lograr estos acuerdos es indispensable convocar una asamblea constituyente.
Recientemente, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, anunció que cualquier convocatoria a una asamblea constituyente se hará según lo estipulado en la normativa vigente.
Este anuncio es un alivio, especialmente después de que el presidente Gustavo Petro insinuara métodos alternativos, a los que llama “poder constituyente”, que despertaron preocupación por no estar contemplados en la Constitución de 1991.
El presidente publicó una lista de temas que propone abordar en la constituyente. Sin embargo, todos son asuntos que pueden tratarse dentro del marco de la Constitución vigente.
De hecho, durante su campaña, el presidente afirmó que no necesitaba una nueva constitución para implementar los cambios propuestos. Entonces, ¿por qué insiste ahora en lo contrario?
El país sí necesita un gran acuerdo nacional que permita avanzar, pero este acuerdo no puede entenderse como un consenso alrededor de lo que quiere el presidente, únicamente con su visión.
Debe ser un consenso real, que involucre las diferentes visiones de país y que logre acuerdos sobre los puntos fundamentales.
En este sentido, vale la pena preguntarse si es necesaria una nueva constitución o si sería más prudente conciliar un paquete de iniciativas legislativas para tramitarlas en común acuerdo con los partidos políticos en el Congreso de la República.
Una Constituyente, como bien lo han advertido algunas voces, es abrir las puertas a lo desconocido, porque expondría al país a tentaciones como revivir la reelección o romper el equilibrio de poderes, que son innecesarias y peligrosas.
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