Cali, junio 27 de 2026. Actualizado: sábado, junio 27, 2026 00:07
¿De cuándo acá un grupo de hinchas de mala conducta puede decidir quién ingresa o no a Cali?
En el manejo de las barras bravas hay que cuidarse de confundir la conciliación con la falta de autoridad, porque cualquier señal de debilidad institucional frente a las acciones y pretensiones de estos grupos puede ser interpretada como una oportunidad para cometer desmanes.
El comunicado con sabor a amenaza emitido por Barón Rojo Sur la semana pasada sobre el partido que jugarán Cortuluá y Nacional este jueves en Cali, con el que se pretendió imponer un veto para que los hinchas del equipo antioqueño ingresen a la ciudad, es un completo despropósito que evidencia los riesgos a los que se exponen las ciudades en las que se juega el campeonato del fútbol colombiano si no se actúa con determinación frente a estos mal llamados hinchas.
Este caso representa un desafío al que los equipos de fútbol y las autoridades deben responder de manera contundente. Hacer lo contrario, es decir, ceder ante estas pretensiones absurdas, sólo serviría para darle alas a este grupo y estimularía a otras barras a hacer lo mismo.
En ese sentido, el reto para los dos equipos que se enfrentarán pasado mañana en el estadio Pascual Guerrero, para la Alcaldía de Cali y para la Policía Metropolitana es mayúsculo, pues a raíz de las amenazas de Barón Rojo Sur, este partido tiene un gran valor simbólico, no solo para la capital del Valle sino para todo el país, pues se debe enviar el mensaje de que en el fútbol colombiano no hay espacio para la violencia ni para la intolerancia.
La vía para lograr que las barras bravas tengan respeto por las autoridades es no ceder ante sus presiones.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: