Cali, agosto 20 de 2026. Actualizado: miércoles, agosto 19, 2026 20:58
Así como le han reclamado con razón al Gobierno Nacional, los bonaverenses deben exigirle a la dirigencia local.
Ahora que finalizó el paro cívico en Buenaventura y se acordó la constitución de un fondo de patrimonio autónomo para el distrito especial portuario, la dirigencia bonaverense tiene un gran reto: demostrar que es capaz de autogestionar su desarrollo.
Si bien nadie niega que gobierno tras gobierno la Nación le ha incumplido a Buenaventura y, en ese sentido, muchas de las demandas de los porteños son válidas, también hay que reconocer que la dirigencia local tiene una deuda histórica con su pueblo y gran responsabilidad en el rezago de la ciudad.
Que tres alcaldes hayan terminado en la cárcel por corrupción deja mucho qué desear de la clase dirigente de Buenaventura. Que otros municipios pobres, igualmente abandonados por el Gobierno Nacional y sin la inmensa riqueza natural que tiene el distrito cuenten con mejores indicadores de desarrollo (entre ellos agua las 24 horas), habla muy mal de la clase dirigente de Buenaventura.
Claro, el Gobierno Nacional tiene que darle la mano a Buenaventura y retribuirle parte de la inmensa riquersa que el puerto le genera al país, pero los dirigentes porteños deben poner también de su parte y no pueden pretender que todos los problemas de la ciudad se arreglen desde Bogotá.
La dirigencia porteña y los bonaverenses deben hacer una autoevaluación; los primeros deben entender la inmensa responsabilidad que tienen con su pueblo y tener claro que no se pueden lavar las manos excusándose en el centralismo, y los segundos deben asumir un rol crítico con sus líderes, exigirles de la misma forma que le exigen al Gobierno Nacional, o, de lo contrario, no habrá fondo que baste para superar los tantos pendientes que tiene Buenaventura.
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