Cali, julio 30 de 2026. Actualizado: miércoles, julio 29, 2026 21:44
Las protestas de mototaxistas y conductores de plataformas contra los operativos de control de movilidad en Cali nos invitan a reflexionar sobre el estado del tránsito en nuestra ciudad.
En apenas tres días, 1.200 procedimientos resultaron en la inmovilización de 300 vehículos, una cifra que evidencia tanto el caos vehicular como la falta de cultura de respeto a las normas de tránsito.
Hay que reconocerlo, Cali es una ciudad donde muchos hacen lo que les viene en gana al volante y necesita con urgencia que se refuercen los controles.
Exigir el seguro obligatorio de accidentes, la revisión técnico-mecánica y la licencia de conducción no son caprichos, sino requisitos fundamentales para garantizar la seguridad de todos los actores viales.
No se puede negociar el cumplimiento de estas normas, así como tampoco se puede tolerar que conductores que invaden carriles exclusivos, conducen en contravía o giran en sitios prohibidos queden impunes.
Un ciudadano que cumple con las reglas no debe verse afectado por estos controles; al contrario, debe sentir seguridad y respaldo de las autoridades.
Es por esto que se debe apoyar las medidas adoptadas por las autoridades caleñas y alentarlas a que persistan hasta que el respeto por las normas de tránsito se convierta en una costumbre en la ciudad.
Sin embargo, no se debe ignorar la realidad del transporte informal en nuestra ciudad. Es innegable que muchos recurren a este servicio debido a las deficiencias del sistema público y otros lo prestan porque es su alternativa de sustento.
No se trata de promover la informalidad, sino de reconocer la realidad y decir que, mientras no se brinden alternativas de un mejor transporte para unos y de empleo para otros, hay que ser empáticos con el tema.
Tampoco se trata de que no haya controles para el transporte informal, debe haberlos, siempre, se trata de no perseguir este servicio.
Es posible ser firmes en el cumplimiento de las leyes de tránsito sin cerrar los ojos a las necesidades de quienes, al final del día, prestan un servicio que llena un vacío.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: