Cali, septiembre 21 de 2026. Actualizado: lunes, septiembre 21, 2026 17:38
Todos los problemas de nuestro país tienen origen en un mal mayor: la corrupción. Por eso, si no hay un proceso de depuración al interior del Estado, será imposible acabar con los males que azotan a Colombia.
Al sistema de salud le falta cobertura y calidad porque los recursos no alcanzan, lo mismo que a la educación pública; las vías llenas de huecos no son reparadas porque los recursos no alcanzan; los gobiernos suben los impuestos y crean otros gravámenes porque los recursos no alcanzan… La justificación para todo lo que no se hace y para todo lo que no se arregla es siempre la misma: los recursos no alcanzan, y la razón es porque las mafias enquistadas en el sector público se la roban.
Pero la corrupción no sólo es la causa de lo que no se hace, también es la causa de lo que se hace mal, pues miles de niños reciben alimentos en mal estado o porciones miserables, porque muchos programas de alimentación escolar son manejados por contratistas corruptos que destinan el 20% o el 30% de los recursos para pagar comisiones a los políticos que gestionan sus contratos.
Es la misma razón por la que las obras de infraestructura tienen tan mala calidad. También es corrupción que los funcionarios públicos pidan o acepten coimas a cambio de imponer multas o de agilizar trámites o de archivar procesos.
Por eso, quien llegue al gobierno a atacar la corrupción, podrá generar por fin un cambio verdadero y enrutar al país hacia la solución real de los problemas, pero eso es algo que no podrá hacer un candidato que se alíe con corruptos para llegar al poder. Esta es una misión que sólo podrá lograr alguien realmente independiente.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: