Cali, agosto 1 de 2026. Actualizado: sábado, agosto 1, 2026 00:22
Esta provocación cada vez mayor tiene a Colombia en la encrucijada.
No cabe duda de que el ingreso de dos aviones militares venezolanos al espacio aéreo colombiano en estos momentos de tensión entre los gobiernos de los dos países es un acto de provocación.
Los internacionalistas coinciden en afirmar que tras la serie de hechos y declaraciones contra Colombia hay una estrategia del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en busca de un ambiente de tensión que le permita suspender las elecciones legislativas de su país, que se realizarían en menos de tres meses, en las que el oficialismo podría sufrir un duro revés debido al elevado nivel de insatisfacción de los venezolanos con el chavismo ante la crisis que vive este país por la inflación y el desabastecimiento.
Lo que viene para Colombia no es nada fácil, pues las provocaciones de Maduro vienen in crescendo y ahora pasaron del cierre de un paso fronterizo al cierre de todos, de las declaraciones fuertes a las agresiones verbales, y de la supuesta intención de diálogo a la sutil muestra de su poder militar, que es, por lo menos en términos armamentistas, superior al de nuestro país.
¿Qué debe hacer Colombia ante esta situación? El reto para el Gobierno Nacional es mantener la firmeza, pero con prudencia, porque morder el anzuelo de Maduro puede conducir a una confrontación bélica. Sin embargo, surgen dos grandes interrogantes: el primero es hasta dónde llegará el Presidente venezolano, y, el segundo, hasta dónde debe aguantar Colombia.
Por lo pronto no queda más que insistir en la veeduría internacional en busca de garantías para los derechos de los habitantes de la frontera y en un diálogo sensato entre los dos presidentes. Sin embargo, como la posibilidad de que Maduro no entre en razón es alta, Colombia debe insistir en una salida diplomática y hacer todo lo posible para evitar una confrontación militar.
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