Cali, noviembre 6 de 2026. Actualizado: viernes, noviembre 6, 2026 23:40
La siniestralidad vial en Colombia ha alcanzado proporciones alarmantes, convirtiéndose en una epidemia silenciosa que cobra más vidas que el conflicto armado.
Es un tema que, lamentablemente, ha sido relegado del debate público nacional, negándonos la oportunidad de recuperar y preservar vidas en nuestras carreteras.
Es crucial entender que la siniestralidad vial no solo se traduce en estadísticas, sino en vidas humanas perdidas, familias devastadas y un peso económico para el sistema de salud.
Es alarmante el aumento del 11% en muertes de niños, niñas y adolescentes debido a eventos de transporte. Esta tendencia debe revertirse; no podemos permitir que nuestros menores se conviertan en víctimas de un sistema vial que no ofrece las medidas de seguridad necesarias.
El problema de los SOAT falsos es una cuestión preocupante. No solo representa una carga fiscal para el sistema de salud, sino que también pone en peligro vidas humanas.
La existencia de estas pólizas falsas es un reflejo de una problemática más amplia que requiere una acción coordinada y efectiva de las autoridades.
La Policía de Tránsito y Transporte ha reportado más de 3,500 muertes en accidentes viales en lo que va del año, un incremento respecto al año anterior.
Esto significa que, en promedio, 19 personas han perdido la vida diariamente en accidentes de tránsito en 2023, una cifra que no podemos ignorar.
Es hora de acciones concretas. Se necesitan controles más estrictos en las vías, sanciones efectivas para aquellos que violan las normas de tráfico y una educación vial que promueva conductas responsables.
Experiencias de otros países demuestran que la combinación de medidas de cumplimiento y concientización puede reducir significativamente la siniestralidad vial.
Urge un compromiso serio y coordinado entre las autoridades, la sociedad civil y los actores viales para abordar este problema.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: