Cali, marzo 22 de 2026. Actualizado: viernes, marzo 20, 2026 22:57
La falta de castigo para los abusadores de mujeres no puede seguir siendo el común denominador.
El caso de Dora Lilia Gálvez, la mujer de 44 años de edad que falleció en Buga luego de ser víctima de una agresión brutal, no puede quedar en la impunidad. Si este crimen, que tanta indignación ha causado en todo el país, se convierte en otro de los tantos que se quedan sin castigo, no solo será otro factor de descrétido para nuestra justicia, sino que se puede constituir en un estímulo para los abusadores de mujeres.
Además de lo simbólico de este caso, por el impacto que ha tenido y la indignación que ha despertado, es importante que el autor de este hecho sea identificado, capturado y sancionado de manera ejemplar porque representa gran peligro para la sociedad.
Este caso debe llevar a las autoridades a reflexionar sobre la importancia de castigar oportunamente todo tipo de agresión, por leve que pueda parecer, para evitar que se llegue a abusos mayores, igualmente así como la sociedad reaccionó en contra de los vejámenes a los que fue sometida Dora Lilia Gálvez, debe hacerlo ante todo tipo de violencia, pues el silencio de los vecinos, de los amigos y de la familia ante casos de maltrato juega, al igual que la impunidad, en favor de los victimarios y en contra de la víctimas.
El reto debe ser, entonces, que todo tipo de violencia, sin que importe si es un crimen de alto impacto o no, se convierta en un reto para la Policía, para la Fiscalía, las instituciones de Derechos Humanos y los jueces, y también para la misma sociedad, que debe denunciar. Si se logra actuar en bloque y de manera efectiva, seguramente se logrará inhibir las intenciones de muchos abusadores.
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