Cali, septiembre 24 de 2026. Actualizado: jueves, septiembre 24, 2026 13:33
El temor que se siente en ciudades como Bogotá, Medellín y, muy especialmente, Cali, ante anuncios y pronunciamientos que han sido asumidos como amenazas previas a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales es comprensible y requiere acciones por parte de las autoridades para evitar que el próximo 19 de junio, cuando se conozcan los resultados de las votaciones, haya sectores que traten de generar caos y violencia.
La llamada “primera línea” de Medellín, por ejemplo, que apoya a gustavo Petro, adelanta una convocatoria para el próximo domingo a las 4:00 de la tarde, cuando finalizará la jornada electoral, “Ya sea para celebrar la victoria del pueblo o ya sea para organizar lo que sería la revolución”. Para mayor preocupación, estos no son los únicos mensajes en ese sentido.
Palabras del propio candidato, que en una entrevista con el programa Los Informantes dijo “o el país cambia o estalla”, y de su hija, Sofía Petro, que sostuvo que “se podría presentar en Colombia un estallido peor que el del año pasado” si Rodolfo Hernández gana las elecciones, generan inquietud frente a la posición que tomará el Pacto Histórico si su candidato pierde las elecciones por tercera vez.
Si a lo anterior se suma que en los últimos días Petro ha arremetido contra el sistema electoral, con un mensaje que claramente busca sembrar desconfianza, se tiene, entonces, que un sector que cree absolutamente todo lo que dice el candidato, podría reaccionar de manera violenta si el resultado del domingo no es el que esperan.
Todo esto es percibido como una amenaza tácita de reeditar el caos vivido el año pasado durante el paro nacional, una especie de constreñimiento sicológico que el país no puede aceptar.
El próximo domingo los ciudadanos deben salir a votar libremente y las autoridades deben encargarse de hacer respetar el veredicto de la democracia, sea el que sea.
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