Estamos a 8 meses de finalizar esta administración y aún no se define el modelo que operará para la prestación del servicio de recolección de basuras, disposición final, barrida de vías, corte de césped y poda de árboles en la ciudad, mercado que cuenta con 628.000 usuarios y alrededor de $800.000 millones anuales.
En la actualidad cuatro operadores privados prestan este servicio, 3 de los cuales le dejan a la ciudad entre el 12% y 27% de su recaudo del negocio de aseo. Esto con destino a cubrir el pasivo pensional de Emsirva en liquidación. Sin embargo, el operador Ciudad Limpia no aporta ningún peso. ¿Cómo se pudo justificar esto en 2008 cuando la hoy senadora Susana Correa era la agente especial de Emsirva en liquidación? Es entonces con el dinero de los contribuyentes que se tiene que correr con los gastos de administración para hacerle control y seguimiento a las obligaciones de este contrato.
Hace dos años, cuándo el Concejo de Cali aprobó la liquidación de Girasol por las dificultades económicas que implicaban pérdida de patrimonio, exigimos la creación de una empresa pública de aseo que garantizara la prestación del servicio con eficacia y eficiencia y que cumpliera con la sentencia T291 de la Corte Constitucional y ofrecer una salida real a los recicladores.
Es urgente que la ciudad sepa con qué modelo de prestación del servicio público de aseo va a contar a partir de 2016 para que no nos toque hacer adiciones de última hora a contratos que no le están dejando ni un peso a la ciudad, por eso necesitamos empresas públicas fortalecidas y rentables que nos dejen ganancias para disminuir la inequidad en nuestra ciudad.
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