Un cuestionamiento a los jueces

Carlos Cuervo

Desde hace 18 meses asisto a unas reuniones de seguridad lideradas por Fenalco en las cuales nos congregamos un grupo de oficiales de la policía metropolitana y líderes de las zonas en donde coexisten las actividades turísticas y gourmet.

Desde la época en la que el general Ramírez era comandante de la Mecal se decidió, por sugerencia de un amigo y compañero en estos procesos, nombrar padrinos entre la oficialidad para que cada zona tuviera quien atendiera de manera oportuna y específica las sugerencias y necesidades de los ciudadanos. El general Casas le dio continuidad al programa y al día de hoy hemos evaluado y ejecutado muchas estrategias para enfrentar la delincuencia.

Pero a pesar de los esfuerzos mancomunados entre Policía y comunidad ahora nos encontramos ante una paradoja, la Policía captura a muchos delincuentes que a los pocos días vemos de nuevo por la calle. Al consultar con los oficiales del porqué de este absurdo, se hace necesario trasladar la pregunta respetuosamente a los señores jueces de control de garantías: ¿Cuál es el motivo para que un gran número de capturados regrese a la calle a seguir delinquiendo?

La ley 906 de 2004 y la 1142 de 2007 son rectoras del cómo y porqué debe confinarse a un acusado. Los artículos del 297 al 316 dan a la ley 906 todas las herramientas para garantizar el debido proceso del acusado y al juez las normas
para determinar si es necesario o no recluirlo.

Pero algo falla y sería prudente conocer las razones de los jueces para tomar estas decisiones, así que los queremos escuchar.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar