¿Todo por las ideologías?

Hugo E. Gamboa Cabrera

Nuestro continente suramericano se debate hace ya varios años entre la derecha y la izquierda, y ambas no han significado gran cosa. Si analizamos detenidamente los resultados de su gestión, país por país, ciudad por ciudad, valga decir que son pésimos.

Podemos concluir que el fin de ambas es el dinero, no el bienestar social de los pueblos, el cual es mínimo. Por eso Graham Greene, con quien me identifico, dijo: “Intento comprender la verdad, aunque esto comprometa mi ideología”.

Viene al caso este comentario a raíz de lo que sucede actualmente en Ecuador, donde el expresidente el izquierdista Rafael Correa, condenado por corrupción, pretende nuevamente el poder a través de un amigo, esperando que sucederá en segunda vuelta.

El presidente saliente, Lenin Moreno, quien ya arregló maletas para irse del país con toda su familia, previendo la venganza de Correa, advirtió a Colombia que los “próximos seremos los colombianos en ser objetivo de la izquierda, para obtener la presidencia.”

Ello no sería imposible si el candidato fuerte de la izquierda en Colombia no causara tanto temor debido a su profundo radicalismo y a su indeclinable resentimiento pero, tampoco debemos desconocer que la derecha, representada en políticos tránsfugas de quienes se sabe que se enriquecieron gracias al presupuesto oficial y a empresarios supremamente ricos que cada día son más ricos gracias a sus generosos aportes a campañas políticas y que poco le aportan a los colombianos socialmente vulnerables, pues el país nunca saldrá de la nebulosa en que lo han ubicado unos y otros.

Hoy la clase pobre, donde existe mucho analfabetismo debido a la pésima educación brindada y a la rabia ante tanta desigualdad creada, precisamente, por unos gobiernos que administran dádivas inmensas para unos pocos y minucias para otros que son la mayoría de compatriotas, pueden decidir el futuro político de nuestra patria como están haciendo los ecuatorianos, como lo hicieron en Bolivia, en Nicaragua, en Argentina y para donde va Chile.

Los pobres en Colombia son mayoría y, lamentablemente, debido al desempleo y a medidas tributarias nacionales, regionales y locales, muy injustas, pueden tomar decisiones drásticas que afectarían no solo al país sino a quienes tienen más, los que, como siempre ocurre, tomarían las de Villadiego con sus corotos y fortunas, dejando al país más oscuro todavía. Eso no lo podemos desconocer.

Es una verdad de a puño que los que se creen demócratas deben considerar seriamente. Son muchos años de desigualdad social, situación que ya no se controla con programas como familias en acción, por ejemplo. Ojalá los de arriba reflexionen, el país se les puede salir de las manos. Los de abajo ya no aguantan más.

Comments

Comparte esta noticia...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar