Seguro

Uno de los primeros consejos que doy a quien me consulta para evaluar el tema de finanzas personales es el de proteger los ingresos y el estilo de vida familiar ante una posible eventualidad, pero desafortunadamente en nuestra latitud no existe la cultura de protección tal y cual figura en el primer mundo. Sin embargo, el proceso de globalización ha hecho que empecemos a revisar con cuidado el tema y lleguemos a dos conclusiones importantes.

La primera tiene que ver con lo curioso que es el encontrar que nuestra población suele dar prelación a asegurar sus vehículos por encima de sus vidas. Un macondianismo que se debe a la existencia de los \”seguros obligatorios\” y que hace que encontremos a familias que aseguran sus carros -que no son activos productivos ya que no producen ingresos sino gastos- y que descuidan los bienes que sí les producen un valioso flujo de caja; y me refiero concretamente a los organismos vivos que trabajan diariamente para llevar el sustento al hogar. ¡Cualquier empresario que se precie de serlo aseguraría a estos últimos por encima de cualquier cosa!

Un segundo punto relevante al analizar este tema tiene que ver con el valor necesario a proteger. Y en esto es importante aclarar que la suma a resguardar no debe ser una cifra sacada del sombrero de alguna campaña promocional o un valor que compita con el \”Baloto\”. No. Para calcular este monto es conveniente hacer un análisis de punto de equilibrio familiar, evaluar los seguros implícitos de las deudas del sector financiero formal y sopesar la contribución que nos brinda el sistema de seguridad social. De esta forma podremos obtener un valor adecuado de protección complementaria que nos brinde la tranquilidad de salvaguardar nuestro estilo de vida y el de nuestro hogar.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar