michel-maya

¿Prohibir o educar?

En los últimos años uno de los eventos más controvertidos de la feria de Cali, ha sido la cabalgata, que este año dejó como saldo negativo el fallecimiento de una mujer y 14 caballos lesionados, situaciones relacionadas en la mayoría de los casos con alto consumo del licor, pese a su prohibición, y jinetes inexpertos.

Así como sucedió el día anterior al final del Salsódromo, durante la cabalgata el desorden fue parte del evento debido a la asistencia de personas con armas contundentes, el abuso del alcohol, la espuma y otras sustancias, de las que fueron víctimas jinetes, caballos, el público y hasta los carros.

El público caleño no se encuentra conforme con este evento. Unos piensan que ya no es sinónimo de fiesta, tradición, alegría y encuentro, sino un espacio inseguro, desordenado donde se arriesgan la vida de jinetes, caballos y ciudadanía. Otro más radicales dicen que es un evento de “traquetos”, de lo cual nos distanciamos, esas generalizaciones son agresivas, pues no todo el que monta un caballo es un “narco”.

Parte de la ciudadanía está exigiendo la cancelación de la cabalgata, lo cual nos parece una medida radical que no implica la solución de la problemática real, ya que estos sucesos negativos tienen un común denominador: la falta de civismo y cultura, la misma que se ve con las barras bravas y nadie ha hablado de acabar el fútbol.

Tenemos la posibilidad de elegir y construir qué tipo de sociedad queremos, una en la que ante cada problema de convivencia la solución sea prohibir, u otra, una nueva humanidad, en la que fortalezcamos las medidas de educación en cultura ciudadana, y el control y vigilancia, para que cualquier evento masivo deje de ser un riesgo de seguridad.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar