No recuerdo elección alguna en Colombia que polarizara y generara tanta emocionalidad como el plebiscito, no es para menos, no existe colombiano que no haya sido afectado por la violencia y sus nefastas consecuencias, particularmente la generada por las Farc.
Las reacciones expresadas en redes sociales y en conversaciones entre amigos y familiares toman matices de confrontación álgida, hacen pensar si realmente estamos preparados para la paz, una sociedad que no sepa tramitar civilizadamente el conflicto y las confrontaciones que son connaturales al ser humano, no está preparada para la paz, este será un reto grande que tendremos como sociedad en el periodo de postconflicto.
Hay que dejar la macartizacion entre unos y otros, ni el Sí per se traerá la paz, ni los partidarios del No son la caverna guerrera, todo en la vida tiene matices y debemos aprender a navegar en lo que nos une y no a naufragar en lo que nos separa.
He reflexionado mucho sobre el particular y no ha sido fácil tomar una decisión para votar, aunque quedan muchas dudas por resolver, finalmente creo que debemos evitar a toda costa más derramamiento de sangre del que ya ha habido en nuestra patria en estos 50 años. Además, la implementación de estos acuerdos no se agota en el plebiscito, considero que a parte de la vía legislativa del Congreso, se hace necesario pensar en una asamblea constituyente para crear la nueva arquitectura institucional y normativa derivada de los acuerdos de La Habana, allí habrá oportunidad para que otros grupos sociales y políticos se expresen en torno a las diferencias y visiones de país.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

