Llegó el día en que un voto vale y serán los ciudadanos quienes definan el presente y futuro del país.
Si gana Zuluaga, el país se derechiza, como lo ha sido históricamente, solo es recordar la frase tan vieja como nueva: “para godos los liberales”.
De esta manera, la izquierda tendrá un mayor radio de acción política, que hará convulsionar un poco más el orden público; sin embargo, la paz podría concitar la unión de los colombianos como creemos muchos. Internacionalmente giraremos más en la órbita de Estados Unidos y de los países conservatizados y ello generaría aspectos positivos de crecimiento económico.
Con ambos candidatos, el PIB y la desigualdad social colombiana mantendrán sus tendencias, con variantes presupuestales: Santos empujando la vivienda gratuita y los derechos humanos, mientras Zuluaga priorizará el agro y la educación.
Si gana Santos, el país va al centro en lo político, pero manteniendo el modelo de protección a los conglomerados. La paz con las Farc y el ELN se firmará con sangre, sudor y de pronto lágrimas, pues la Marcha y la Unión Patriótica, con parte del Polo, cobrarán duro ese triunfo.
Allí preocupa la tesis, de que una paz sin Uribe y medio país, no es paz. No podemos seguir olvidando a los militares como parte de la solución.
Óscar Iván Zuluaga representa un empresario hecho desde un esfuerzo encomiable de su familia, quien se la jugó como concejal y alcalde por un pueblo de la provincia colombiana; acompañado de un vice que es uno de los vallecaucanos más ilustres, Carlos Holmes Trujillo.
Todas estas actuaciones me permiten expresar con tranquilidad y confianza el voto por ellos.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

